Después de la creación de la Aduana de Piedras Negras, el 26 de agosto de 1855, tuvo su primer edificio que estuvo ubicado en la esquina que conforman las calles de Allende y de Zaragoza, inmueble del que se tiene poca información, pero que fue consumido por las llamas, pocos años después, sin precisar la fecha.

Con el paso del tiempo Piedras Negras aumentó su prosperidad, gracias al movimiento aduanero y en 1888 cambió su categoría y de villa pasó a la de ciudad con el nombre de Porfirio Díaz, situación que vio crecer aún más a su próspera aduana, que tuvo finalmente una sede de lujo, construcción ordenada por el presidente Porfirio Díaz, un hermoso edificio que se edificó en la esquina de las calles de Zaragoza y de Fuente, de tres pisos, con amplio balcón central, pórtico, una pequeña escalinata en la puerta principal, que fue inaugurado en 1889.

Edificio que en su máximo esplendor fue visitado por el presidente Porfirio Díaz en 1902, por Francisco I. Madero, que se paseó triunfalmente frente a él en 1911, con la revolución triunfante y Venustiano Carranza, que lo designó como su cuartel general en 1913, sitio en donde firmó varios e importantes decretos que fueron importantes para la vida nacional.

Un gran incendio destruyó el edificio de la aduana fronteriza, el 6 de mayo de 1944, donde el cuerpo de bomberos que apenas había sido creado un año antes, combatió el incendio durante 18 horas con 45 minutos, conflagración que se inició en el tercer piso, el edificio quedó sumamente dañado, ya que sólo permanecieron en pie sus fuertes muros, pero que fue reconstruido por las autoridades el 10 de abril de 1945 y terminado el 5 de mayo de ese año.

El arquitecto que lo rediseñó fue Jorge Eduardo Lerdo de Tejada. La placa conmemorativa a su reconstrucción que aún luce en uno de sus lados, menciona el año de su edificación, el autor, las fechas de inicio y terminación de la remodelación, el nombre del presidente de México en ese entonces, el general Manuel Ávila Camacho; del secretario de Hacienda y Crédito Público, Lic. Eduardo Suárez; del director de bienes nacionales Lic. Jesús Verino Fernández; del director de Aduanas, Ing. Pedro Valero, y del administrador local, Mario Ruanova Maller.

La arquitectura posterior nunca pudo igualar en belleza a la expresada inicialmente. El edificio ha soportado las inundaciones de 1932 y de 1954, sirviendo de refugio para salvar la vida de cientos de personas.

En 1999, se inauguró el segundo puente internacional, conocido como “Coahuila 2000” y se cerró para siempre la calle Prolongación Zaragoza, frente a la Aduana, para poder dar forma al puerto fronterizo.

El edificio, que aún presume su añeja belleza, incrustando lo antiguo con el nuevo diseño del nuevo puerto, recientemente se agregó un paso peatonal de acero, para poder comunicar el centro con las colonias del sur, no permite que quienes ingresan al país puedan admirar su histórica fachada, bloqueando su hermosa arquitectura. Pero es un edificio con historia y un símbolo para la ciudad de Piedras Negras.

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