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Otto Schober
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Otto Schober. Profesor y Licenciado en Educación Primaria; Comentarista radifónico con cápsulas en Núcleo Radio Zócalo; Funcionario de la Secretaría de Educación Pública nivel Primarias en Piedras Negras, Coahuila, Mex.; Historiador de Piedras Negras, Coahuila, México

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04 Enero 2017 04:00:00
El Coahuilita
El 2 de junio de 1893, se dio la concesión para que pudiese operar un ferrocarril que conectara la ciudad de Saltillo en Coahuila, con la de Concepción del Oro en Zacatecas. La longitud total de la línea férrea era de 125 kilómetros, una línea férrea de las llamadas de vía angosta. La creación de este ferrocarril fue para utilizarlo predominantemente para favorecer a las compañías mineras que operaban en el norte de Zacatecas y enviaban al norte de esa entidad su cargamento minero. El servicio empezó a operar el 1 de enero de 1898.

Este ferrocarril financiado con capital privado fue entregado al Gobierno federal en 1959 y luego fue administrado por la entonces Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, que después se transformó en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. En el mes de febrero de 1970, la línea fue incorporada oficialmente a Ferrocarriles Nacionales de México y desapareció en el mismo momento en que esta paraestatal dejó de funcionar, para ser subastada. Este pintoresco ferrocarril partía de Saltillo, tocaba las poblaciones de Encantada, Punta Santa Elena y El Jazminal en el estado de Coahuila y en el de Zacatecas, llegaba a las poblaciones de Ávalos y Concepción del Oro, población cuyos habitantes han llamado por mucho tiempo como: “Concha del Oro”.

Durante 51 años funcionó de manera ininterrumpida, los usuarios le llamaban “El Coahuilita”, era lento pero muy seguro. Lo abordaban en Concepción del Oro los comerciantes en abarrotes para comprar en Saltillo las mercancías que revenderían a sus clientes “conchenses” durante la siguiente semana, retornando al tercer día con su carga. Saltillo era puerto provisor para varios miles de trabajadores mineros y sus familias, ya que el tren de carga salía diariamente, menos los domingos, con los carros tolva cargados de mineral ferroso que se reexpedía luego a las fundiciones de San Luis Potosí, a Monterrey y a Torreón.

El 17 de abril de 1959 la sucesión de la Casa Purcell suspendió el funcionamiento del “Coahuila y Zacatecas” alegando incosteabilidad en la operación. No dieron aviso al Gobierno federal, como estaban obligados por la concesión y la SCOP requisó la línea e inició el procedimiento de caducidad, lo cual fue notificado a la empresa en enero de 1962. Ferrocarriles Nacionales de México recibió el equipo y las instalaciones del “Coahuila y Zacatecas”.

Don Pablo Cuéllar, prolijo historiador, consigna que Ferronales empezó a construir entonces una vía ancha para reemplazar la vía angosta original que dejó de funcionar el 22 de junio de 1977, y al día siguiente empezó a dar servicio por la nueva línea construida a partir de la estación Gómez Farías, en la vía del ferrocarril México-Laredo, hasta la estación Margaritas, en Zacatecas. Aún se pueden ver algunos vagones que en su tiempo fueron lujosos carros del desaparecido ferrocarril, abandonados en lo que fueron patios ferrocarrileros en Saltillo y en los patios del archivo municipal, oxidados, deteriorados y cargando todo el polvo de años de abandono.

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