El PRI y el PVEM en los territorios del Congreso de la Unión pretendieron ayer atar de manos y pies a las izquierdas, con un punto de acuerdo mediante el cual han exigido el compromiso político de no reclamar nada cuando el 1 de julio ganase Enrique Peña Nieto; pero el PRD y PT han soltado un gancho al hígado de la campaña presidencial priísta:

Anunciaron que hoy, jueves, presentarán ante la Procuraduría General de la República una demanda de investigación por los 56 millones de dólares que el Revolucionario Institucional fintó con entregar a la empresa estadounidense Frontera Televisión Network, para en realidad depositarlos en una cuenta que la empresa Jiramos SAdeCV abrió en el Banco Monex… el mismo banco que ha emitido estos días de recta final cientos de miles de tarjetas de débito que ya los priístas de Peña Nieto reparten a lo largo y ancho del país, para entregarlas a quien, con fotografías de celular tomadas en la casilla, compruebe que el voto fue para Peña, y a quienes se comprometan anticipadamente a hacer lo mismo, el día de la votación.

“Compartimos el texto y la intención”, dijo el senador Carlos Navarrete (PRD) cuando se posicionó sobre en torno del punto de acuerdo que, en la víspera, había pergeñado el PRI. Un punto donde se hace un llamado a todos a la civilidad, el respeto, la tolerancia, a garantizar el proceso electoral, a aceptar con madurez y civilidad la voluntad popular y a contribuir al clima de paz, civilidad y concordia… Y anunciaba el perredista que votarían en favor.

Carlos Navarrete, sin embargo, advirtió al Pleno que el ambiente de las campañas está muy agitado, por hechos irregulares que han llamado la atención dentro y fuera del país. Hechos como la denuncia en Estados Unidos en contra de Erwin Lino, secretario particular de Enrique Peña Nieto; contra David López, coordinador de comunicación social del candidato priísta, en contra de Luis Videgaray, el coordinador de la campaña del mexiquense, y del vocero Roberto Callejas.

La denuncia que ante la Corte de California, presentó una empresa televisiva, Frontera Televisión Network, que presuntamente engañaron los priístas con la firma de un contrato para la construcción de la imagen de Peña en Estados Unidos, por 56 millones de dólares; dinero que depositaron, pero que recogieron el mismo día para dejarlo en una cuenta de la empresa Jiramos SA de CV.

El PRI en voz de Luis Videgaray ha contra atacado a Network acusándola de chantajista. Y que nunca firmaron contrato alguno con la televisora gringa. Pero ayer mismo Ricardo Monreal en la tribuna ha leído y mostrado copias de lo que asegura es el contrato que PRI y televisora firmaron.

Carlos Navarrete siguió: “Y pareciera que ahí quedó el tema, pero me temo que no, porque quiero plantearle a esta Comisión Permanente que hay algunas evidencias, algunas presunciones de que está circulando a lo largo de los 300 distritos electorales del país, desde hace varias semanas, un número indeterminado de tarjetas de débito, no personalizadas por cierto, de las que han hecho una distribución planeada, orquestada por una empresa que tiene características muy especiales: Monex Divisas, fundada en 1985”.

El clímax en el Pleno. Enrojecían los rostros de los priístas José Ramón Martel y Felipe Solís Acero. Carlos Navarrete continuó: “Monex Divisas es un grupo financiero conformado por entidades como el Banco Monex, Monex Casa de Bolsa y Monex Operadora de Fondos. Y esta casa de bolsa tiene cobertura nacional, tiene sucursales en la totalidad del territorio nacional, opera muy exitosamente en este conglomerado de empresas”.

El senador perredista no pudo ocultar un dejo de ironía, cuando de Monex dijo: “Los activos de este exitoso banco Monex pasaron del primer trimestre de enero-marzo del 2011, de 24 mil 97 millones de pesos, a enero-marzo del 2012, a 35 mil 223 millones de pesos; son buenos negociables; consiguen recursos en momentos en que casi nadie cuenta con ello. Incrementan en casi 60 por ciento sus activos del banco… Y las tarjetas Monex de débito circulan organizadamente en los 300 distritos. ¿En manos de quién?... De activistas del PRI; de operadores de las campañas distritales, y hay evidencias que en una investigación serán muy sencillo localizar de cómo una enorme cantidad de millones de pesos por fuera de la legalidad del IFE, sin chequeras devenidas por el IFE, sin verificación del IFE, ya no al viejo estilo de las maletas… sino, modernizados, ahora con tarjetas directas

Sí, insistía Carlos Navarrete, que investigue la PGR los 56 millones de dólares, y si éstos se están distribuyendo en miles de tarjetas de Monex en los 300 distritos. Y apostillaba el perredista: “Sí, compañeros, hagamos un pacto de civilidad, sí por la legalidad. Pero por la legalidad en términos integrales, para que nadie impugne al proceso electoral; para que la aceptabilidad de la derrota sea posible; que el que gane limpiamente se le respete y los que perdieron limpiamente lo acepten. Pero antes requerimos que esta sospecha quede finiquitada con una investigación integral de la PGR”.

José Ramón Martel López, del PRI: “En la mañana me preguntaba yo cuál era el temor de firmar este punto de urgente y obvia resolución. Hoy me queda claro esa actitud de venir a decir que hay un compromiso con la civilidad, con la paz, con la democracia, (cuando) de lo que se trata es de venir a esta tribuna a tratar de denostar a personas o a instituciones”. Y remachaba: “Sin embargo, (los priístas) no vamos a caer en la provocación”.

El senador Ricardo Monreal, del PT, asegundó: “La revelación de Carlos Navarrete es verdaderamente alarmante, muy grave: los 56 millones de dólares manejados a través de Monex, cual vulgares delincuentes, cuando el tope de campaña presidencial es de 330 millones de pesos”.

Fue Monreal quien entonces fustigó a los medios de información (televisoras, noticieros radiofónicos y diarios capitalinos): “Desde hace varios días que se dio a conocer esta demanda, y la mayoría de los medios parecen proteger a Peña Niweto. No lo tocan ni con el pétalo de un comentario. Es más, el Congreso mexicano tampoco había reaccionado, cuando en cualquier parte del mundo sería un escándalo mayúsculo: 56 millones de dólares utilizados sólo para posicionar la imagen de Peña Nieto en Estados Unidos”.

Y remachaba, diciendo: “¿Cómo puede pasar esto en nuestro país? ¿Cómo podemos permitir esta grosera actitud del PRI, y que con impunidad se burle de los mexicanos?”

El PRI habló también a través de Alfonso Navarrete Prida, quien intentaba desestimar la demanda gringa y el anuncio del PRD y PT de demandar ante la PGR: “Se han venido a hacer temerarias afirmaciones, todas basadas en especulaciones”. Y apostillaba, en lo suyo: “El tema de fondo, y lo repito, es si ¿se van a amarrar los lópez obradorcitas a un acuerdo de civilidad para aceptar el resultado electoral de frente a la Nación o no se van a amarrar a ese resultado?” Y resellaba, diciendo que lo que han anunciado los perredistas será buena para especular y hacer un acto publicitario, pero no para especular ante la PGR. Muy calientitos, van todos por esa recta final de la sucesión presidencial.