A partir de que la Procuraduría General de la República (PGR) ha informado que, en la inspección ocular que hizo la noche del jueves en las instalaciones de la Cámara de Diputados, sólo ha encontrado “tres aparatos” que causan interferencia en los teléfonos, y no más, en los territorios del Congreso mexicano estarían reunidos sin embargo los elementos suficientes para que los legisladores debatieran con fines de reformar leyes –si lo quisieran– en torno del espionaje en México, esa añosa e inocultable práctica, propia de regímenes fascistas y totalitarios, de que han echado mano los gobiernos priístas y panistas en contra de los opositores y aun de sus aliados.

“No se encontró un solo artefacto de escucha telefónica ilegal”, decía la PGR en un informe que tildó de preliminar. Y de inmediato, esta afirmación polarizó a quienes representan al Congreso.

El PRI se aupó con rapidez sobre la versión de la PGR, haciéndole segunda; pero el PRD ha respingado diciendo que es una “infamia de muy mala leche” que la PGR afirme que no hay indicios cuando hay pruebas avaladas incluso por una empresa especializada en el tema.

“Qué bueno que no han encontrado nada”, respondió, presuroso, Francisco Rojas Gutiérrez en Guadalajara, cuando un reportero le preguntó su opinión sobre lo que había dicho la PGR. “Y en la medida en que tengamos la certidumbre en la Cámara de Diputados de que hay pleno respeto a las actividades de la Cámara y del Congreso en general, qué bueno”.

-¿Cómo queda entonces el presidente de la Cámara de Diputados? Él dijo que era vulnerable el Poder Legislativo bajo esa sospecha y ahora resulta que no hay nada –otro de los reporteros que cubrieron la plenaria del PRI en Jalisco le insistió. Y entonces, con inocultable ironía, Rojas respondió: “Era vulnerable porque sospechaba el presidente de la Cámara. Por eso insisto en que no debe uno especular en estas cosas. Qué bueno que se mandó a hacer un peritaje, qué bueno que fue la Procuraduría, y así tenemos todos la certidumbre de que las cosas están bien”.

Así, sin más, Rojas dio por buena la versión de la PGR, esa misma institución de la que los priístas tanto se han estado quejando en el Congreso, por haberse convertido desde los tiempos de Vicente Fox en instrumento del régimen para golpear políticamente a los opositores.

No tendría que ir muy lejos Francisco Rojas para toparse con aquel hecho que todavía escuece a los priístas de Jalisco: el del día en que la Procuraduría federal paró en seco a Arturo Zamora Jiménez en su camino a la gubernatura, hace seis años, relacionándolo con hechos ilícitos que después nadie probó y sí en cambio contribuyeron para partirle el eje al jalisciense, ahora diputado federal con licencia indefinida.

El solícito Francisco Rojas tiene muy cerca otro asunto de espionaje, allí, en Jalisco: el que padecieron los diputados locales priístas, un asunto bajo investigación todavía.

Por la tarde, la PGR intentó recomponer la figura, afirmando que la Cámara de Diputados le había entregado “aparatos e instrumentos que al parecer permitían la intervención y grabación de comunicaciones privadas”.

El senador del PT Ricardo Monreal Ávila dijo, a propósito del espionaje en San Lázaro, que no sería raro que también el Senado estuviera bajo vigilancia clandestina, y señaló al Cisen.

“Los adversarios políticos siempre hemos sido espiados. No me parece fuera de lo normal”, decía Monreal. “Si fuera éste un régimen democrático no existiría (el espionaje); pero existe. Siempre ha existido. No tendría que sorprendernos. Lamentablemente se ha tomado con naturalidad, cuando es un delito; pero elGgobierno siempre ha usado este tipo de medios para espiar a adversarios políticos, e incluso a algunos aliados”.

-Hace unas horas, en Guadalajara, Francisco Rojas Gutiérrez dio por buena la versión de la PGR, de que no habría elementos para pensar en el espionaje. ¿Cuál es su opinión? –se le preguntó.

“Ellos (los priístas) saben muy bien que existe, sobre todo quienes han estado en puestos de alto nivel de dirección política; saben que existe y lo ven como algo natural; por eso es que creen los del PRI que no debe destaparse la cloaca; pero ellos saben que existe”.

La alusión fue directa a Rojas, que ha sido director general de Pemex, secretario de la otrora Secretaría de la Contraloría General de la Federación; diputado prominente en más de una legislatura, como la actual, en la que funge como coordinador de la bancada priísta.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb