Enfrentados a una variedad de problemas nacionales (crimen, drogas, corrupción, crisis económica, entre otros), los mexicanos, “de manera aplastante”, están insatisfechos con el rumbo del país y la forma en la que sus gobernantes lo dirigen (78 por ciento, 10 puntos porcentuales más que un año atrás). Con respecto a la violencia relacionada con las drogas que afecta sobremanera a México, la mayoría considera al crimen (81 por ciento) como un gran problema, seguido del narcotráfico (73 por ciento), la economía (75 por) y la corrupción de los líderes políticos (68 por ciento).

Lo anterior contrasta con algunos balances (color de rosa, en no pocas ocasiones) que se divulgan en el país sobre el sentir de los mexicanos en torno a la realidad nacional. Se trata del más reciente reporte elaborado por Pew Research Center (Pew Research Center’s Global Attitudes Project, 23 de septiembre, 2009), en el que se subraya que el 33 por ciento de los mexicanos encuestados no dudaron al decir que si tuvieran los medios y la oportunidad para irse a vivir a Estados Unidos lo harían sin mayor consideración, y más de la mitad de ellos procedería incluso sin autorización del Gobierno de aquel país, es decir, ingresarían al vecino del norte de forma indocumentada.

El sondeo del Pew Center arroja interesantes resultados, de los que aquí se registran algunas muestras: Muchos de los entrevistados creen que la vida es mejor en Estados Unidos. Cerca del 57 por ciento considera que los mexicanos que emigran a ese país disfrutan una vida mejor, contra 51 por ciento en 2007. La información respectiva muestra un descenso en años recientes en el flujo anual de inmigrantes mexicanos a Estados Unidos. Esta baja puede ser resultado, en parte, de la caída económica estadounidense, que se ha traducido en menores trabajos para los inmigrantes. El 40 por ciento de los mexicanos encuestados dijo conocer a alguien que partió a Estados Unidos, pero regresó por no encontrar trabajo, aunque 47 por ciento reportó que el retornó fue producto de la deportación por parte de la Patrulla Fronteriza.

Algunos de los encuestados consideraron ver un crecimiento de las oportunidades en la economía mexicana, aunque 69 por ciento de ellos dijo que la situación económica actual es mala, y empeorará en el futuro; 61 por ciento manifestó esperanza en que la economía nacional mejore en los próximos doce meses, y el 14 por ciento de plano consideró que empeorará.

La estrecha liga entre la gente en Estados Unidos y México se refleja en las respuestas de la encuesta, anota el Pew Center: 39 por ciento de los mexicanos reconoció tener amigos y/o parientes en Estados Unidos; cerca del 18 por ciento que recibe dinero de ellos (remesas), aunque el monto presenta ahora una ligera disminución en comparación con lo obtenido en 2007, cuando el 23 por ciento dijo que recibían dinero de afuera.

Los resultados 2009 (Pew Research Center’s Global Attitudes Project, entrevistas cara a cara con mil adultos mexicanos entre mayo 26 y junio 2 del presente año, una muestra es representativa de población adulta, con un margen de error es de más-menos 3 puntos porcentuales), no dejan duda en torno a que un gran porcentaje de mexicanos emigraría a Estados Unidos si tuviera los recursos y la oportunidad de hacerlo, y la mayoría de ellos se inclinaron por vivir y trabajar allá sin autorización. “Ésta es, quizá, la poco sorprendente pero aplastante mayoría de mexicanos que tiene amigos o parientes en Estados Unidos, a quienes regularmente comunican sus objetivos, y muchos mexicanos consideran que esos amigos y parientes tienen mejor nivel de vida que en México”.

Al mismo tiempo, los mexicanos tienen una mezcla de puntos de vista sobre los efectos de la migración en su país. Cerca de la mitad de los encuestados consideró que es mala para México, porque muchos de sus ciudadanos viven en el país del norte. Un poco menos de esa proporción considera que es una buena cosa, porque implica ingreso de recursos para las familias y el país, amén de constituirse en una “salida” al grave problema laboral que reporta México.

La mayoría de los encuestados (62 por ciento) reconoció que en este momento, dada la crisis, no se movería a Estados Unidos aún cuando tuviera los medios y la oportunidad para hacerlo. Sin embargo, una “voluminosa minoría” (33 por ciento) lo haría si pudiera. Y dentro de este último segmento, 55 por ciento se pronunció por hacerlo sin autorización legal.
De acuerdo con el Pew Hispanic Center, el 55 por ciento de los mexicanos inmigrantes actualmente en Estados Unidos no cuentan, en los hechos, con autorización legal para su estancia y el grueso los hizo en la última década en tal sentido. El 57 por ciento de los encuestados (51 por ciento en la encuesta de 2007) dijo conocer gente que se ha ido de México a Estados Unidos y que el efecto ha sido que su nivel de vida es mucho mejor allá; 14 por ciento que peor (21 por ciento en el levantamiento anterior) y 22 por ciento que el tema no les importa (23 por ciento en la pasada). Aquellos mexicanos de mayores ingresos que viven en Estados Unidos son los que más presumen entre amigos y parientes que viven mejor y que alcanzaron sus objetivos en aquel país: 77 por ciento en este nivel y 73 por ciento en los de mediano ingreso, comparado con el 59 por ciento de los de menores ingresos.
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