Sin embargo, cuando se indaga un poco en su rutina diaria, estas personas tienden a darse cuenta que hay algo en sus vidas que les crea malestar o ansiedad. No se trata de tener un trauma infantil ni nada por el estilo, simplemente, hay ocasiones en las que algo nos supera y no sabemos cómo hacerle frente o bien llevamos un ritmo de vida demasiado acelerado como para que nuestro cuerpo no se resienta.
Además, ante un dolor o una molestia física, lo primero que tendemos a pensar es que padecemos alguna enfermedad física, sin embargo, la gran mayoría de las veces no es así. La salud no es el silencio del cuerpo, y no todos los síntomas o molestias son resultado de una enfermedad física, dice la experta. Sólo un 5% de nuestros dolores se deben a enfermedades físicas. Además, sólo un 10% de éstas son graves. Así que, de cada 1000 molestias sólo cuatro se deben a enfermedades graves. Finalmente, un 25% de las molestias físicas que podemos sentir se deben a causas psicológicas. En este punto es donde se encuentran las enfermedades psicosomáticas. Algunos de los síntomas son los siguientes:
En el sistema nervioso pueden provocar dolores de cabeza, mareos, vértigos, desmayos, hormigueos, parálisis musculares, etcétera. En nuestros sentidos pueden llegar a provocarnos ceguera, visión doble, afonía, etcétera. En el sistema circulatorio producen palpitaciones y taquicardias. En el sistema respiratorio pueden causar sensación de ahogo, dolor u opresión en el pecho, etcétera. En el sistema digestivo pueden producir sequedad de boca, sensación de atragantamiento, náuseas, vómitos, estreñimiento, diarrea, etcétera. En el sistema osteomuscular es común que provoquen tensión muscular, dolor muscular, cansancio, etcétera.
Los pensamientos y emociones repercuten de forma directa en el funcionamiento del cuerpo. Una excelente manera para ayudarnos a sanar es haciendo conciencia de nuestro mundo interior: ¿lo que pienso y siento de mí, de los demás, y de la vida en general contribuye a mi salud física? Si la respuesta es negativa, es momento de hacer cambios, por salud.
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