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Juan Vené
Juan Vené
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Nacido en Caracas, Venezuela, el 10 de enero de 1929, comenzó como reportero en junio de 1947, apenas graduado en preparatoria. Después, 1949-´53, estudió periodismo y se gradó, en la Escuela Miguel Márquez Sterling, de la Universidad de Habana. Ha trabajado en todas las fuentes del periodismo y en todos los medios posibles, además de escribir y ver publicados 19 libros. Desde octubre de 1960 se dedica especialmente al beisbol de Grandes Ligas. Está casado, tiene dos hijas, tres hijos, tres nietas, tres nietos y dos biznietas. Email de contacto: [email protected]

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13 Marzo 2011 03:00:09
Esposa de Dimaggio lo puso a batear
“Se le llama adulterio porque sólo caen en eso los adultos”… LA PIMPI.-

Para el beisbol, el año 1941 tuvo un encanto muy especial... ¡Hace 70 años!

Fue cuando el último bateador con 400 o más de promedio en una temporada de Grandes Ligas, Ted Williams y no sólo terminó con 406, sino que le alcazaron los seis meses para sacar 37 jonrones y remolcar 120 carreras.

En 1941 el equipo desconocido de Venezuela ganó la Serie Mundial de Beisbol Aficionado en La Habana, titulándose en juego extra frente a los favoritos de Cuba. Daniel “El Chino” Canónico fue superior el magnate del montículo en la época, Conrado Marrero.

Este hecho fue lo que inspiró a los venezolanos para convertir al beisbol en el deporte número 1, número 2 y número 3 de la Nación.

Y el 15 de mayo de 1941 comenzó Joe DiMaggio la cadena de 56 juegos conectando incogibles. Por cierto que días antes de comenzar esa seguidilla, Joe declaró a los reporteros.

“Estoy en el peor slump que haya sufrido”.

A diario era abucheado en Yankee Stadium.

Pero, como lo cuenta Kostya Kennedy en su libro “56”, que acaba de aparecer, una actriz muy hermosa y rubia, esposa de DiMaggio, y no llamada Marilyn Monroe, lo sacó de ese marasmo. Fue Dorothy Arnold, su primera esposa.

Ella sabía muy poco de beisbol, pero iba a los juegos, y se sentaba en las tribunas tras el home-plate.

“Si quieres te digo algo que he captado”, le susurró ella muy tímida, cuando regresaban a la casa, después de cierto juego, y lo vio malhumorado, preocupado.

“A ver, ¿de qué se trata?... dime”.

“Siempre te veía tirarle a la pelota en forma muy bonita. El número 5 en tu espalda se mantenía en su giro a un sólo nivel, derechito... Pero ahora no. Cuando mueves el bate, el 5 se ve feo, y parece que, en vez de girar unido a tu espalda, estuviera cayendo”.

DiMaggio entonces sonreía, y la besó agradecido. Al día siguiente llegó más tamprano que nunca al estadio, practicó bateo durante cerca de una hora, atendiendo a cómo giraba su cuerpo.

Esa tarde bateó un hit en cuatro turnos frente a Eddie Smith, de los Medias Blancas. Y logró hits en los 55 juegos siguientes... Es la historia de uno de los récords eternos. “The last magic number in sports”, lo llama Kenndy.

RETAZOS.- ** Este fin de semana lo pasa Luis Salazar en el quirófano del Orlando Regional Medical Center, donde le realizan la tercera y la cuarta operación en la cara. Una de estas dos es para tratar de salvarle la visión del ojo izquierdo, la cual no es ahora de 100%. Luis, mánager del equipo clase A de los Bravos, estaba en el dugout de 1B del Champion Stadium, en Lake Buena Vista, Florida, cuando el miércoles Brian McCann, slugger zurdo y recetor del club de Atlanta, conectó línea de foul, cuya pelota le destrozó la cara. El venezolano está en sus 54 años... ** CLIFF Lee no hubiera firmado con los Yanquis, en caso de no haber llegado a un acuerdo con los Filis. Su segunda opción eran los Rangers, según dijo él mismo.
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