- ¿Qué tan duro?
- Hombre. Pocas veces visto en el ámbito de la procuración de justicia.
- A ver profesor, ilústreme.
- ¿Recuerda usted que hace más o menos un año fue consignado un secretario de juzgado, un tal Hesiquio Martínez Hernández?
- Sí, más o menos.
- Pues en esa ocasión se le acusó de enriquecimiento ilícito.
- Ya. Parece que tenía cuentas bancarias por varios millones de pesos.
- Se imagina.
- Sí, claro. Cualquiera se lo imagina. Si el señor no es socio de Televisa y no ha sido diputado, senador o por lo menos asambleísta, no tenía justificación
para tener tantos millones de pesos.
- Y con tantos millones de pesos, oiga, sin ser siquiera un rico heredero.
- Bueno, heredero sí.
- ¿De quién?
- De nuestro sistema, profesor. Bien decía Jesús Martínez “Palillo”. “Son como los jueces venales, tanto tienes tanto vales, me pasas algo si no, no sales”.
- Ya entiendo. Gente que vende la justicia.
- Y muy cara. Ya ve que un simple secretario de juzgado era dueño de varios millones de pesos.
- Y dice usted bien al señalarlo como heredero de una vieja y vergonzosa tradición de corruptelas en nuestro sistema judicial.
- ¿Y en dónde está el motivo del tremendo efecto que dice usted que va a causar en el ámbito?
- Pues que ahora se le señala como posible tesorero de una organización de abogados, además de ser líder de una mafia de secretarios de juzgado que bajo
la supervisión de algunos jueces blanqueaban recursos, o sea: Lavaban dinero.
- Seguramente el que pasaba por sus manos, porque jure usted que las tienen llenas de inmundicia.
- Oiga, ahora resulta que muchos jueces ni siquiera se paraban en sus oficinas a trabajar. Todas las investigaciones, acopio de pruebas, sentencias y demás,
las hacen los secretarios y los señores de la toga y el birrete se limitaban a firmar dándole el aval a lo que estos tipos hacen.
- ¿Hasta hoy lo descubren? ¿No se ha fijado que en los juzgados hasta la gata de más ínfima categoría trae puestas alhajas que cuestan más de lo que
ganan en todo un año?
- Podrían ser regalos.
- De algún ciego, porque la mayoría son más feas que una pesadilla.
- ¿En qué cree que pare esto?
- ¿Quién lo va a juzgar? ¿Los jueces a través de sus secretarios que están ligados al tipo éste? Profesor, es como esperar a que los diputados propongan una
ley para bajarse los sueldos.
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