Todo se puede perdonar, menos la ignorancia y altivez, en particular cuando se trata de un funcionario público cuya responsabilidad debe ser prioritaria, por estar de por medio la integridad de miles de ciudadanos.

La Agencia de Noticias SIP, durante sus 26 años de existencia, ha tenido como compromiso, la verdad y objetividad, metas y objetivos que orgullosamente nos jactamos de mantener vigentes.

Hace 10 días, uno de nuestros reporteros con sede en Torreón, conoció y confirmó que la Secretaría Federal del Medio Ambiente, a la par con la Secretaría de Durango del mismo ramo, habían dado el visto bueno a la sociedad cooperativa ejidal de la Villa “Gregorio A. García”, del municipio de Gómez Palacio, Durango, para la movilización y confinamiento de 419 toneladas de sustancias químicas peligrosas correspondientes a fertilizantes, pesticidas y fungicidas.

Esas sustancias se movilizaron a lo largo de 400 kilómetros, es decir, desde tierras gomezpalatinas del estado de Durango a Ramos Arizpe, Coahuila, precisamente a terrenos ejidales del poblado Plan de Guadalupe, en donde existe una empresa que se anuncia como Centro Integral para el Manejo de Residuos Industriales (Cimari).
Esos materiales químicos de uso agrícola, preferentemente, tenían ya más de 20 años guardados y conforme a peritos en la materia, entre más tiempo tengan esos productos, es mayor su grado tóxico, lo que significa que su manejo se debe hacer con una serie de normativas en donde se garantice que efectivamente serán nulificados a través de un tratamiento especial para luego ser guardados en tambos y confinados.

Agencia SIP difundió la importante noticias dada su peligrosidad en el traslado y posteriormente en el tratamiento antes de la confinación. De estos hechos tuvieron conocimiento oportunamente la delegada de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Silvia Garza Galván; el alcalde de Ramos Arizpe, al igual que las locales gomezpalatinas, como las de Torreón.

El traslado de las peligrosas sustancias químicas se hizo además de en forma sigilosa, fue subrepticiamente, además de que los empresarios del Cimari no tuvieron la atención de informar a las autoridades federales de Protección Ambiental, ni a las municipales de Ramos Arizpe y a ninguna otra instancia, con el propósito de tomar las medidas precautorias que ameritaba el caso.

Aun así, a los hechos se les dio amplia difusión con anticipación, sustentada con datos fidedignos y las declaraciones de funcionarios de distintos niveles y relacionados con el medio ambiente.

El día en que llegaron las sustancias al famoso Cimari, un reportero de la Agencia SIP entrevistó a quien se supone responsable de la protección a la ciudadanía, Segismundo Doguin Martínez, subsecretario del Medio Ambiente en Coahuila, que respondió con la altivez y arrogancia que siempre lo ha caracterizado desde que estaba en un área de Seguridad Pública: Eso que dices de las sustancias químicas no es cierto, es cosa de ustedes. Las sustancias químicas de alto riesgo para los humanos, existen; se hizo su movilización a lo largo de 400 kilómetros; llegaron las 419 toneladas a Ramos Arizpe y se llevaron a las instalaciones del Cimari, donde se encuentran en espera de la mezcla de diversos productos para neutralizar lo más posible su efecto, para luego ser confinadas. Es decir, además de la amplia difusión que se dio a estos hechos, varios funcionarios sabían de la existencia, menos Segismundo Doguin Martínez, responsable de la protección civil y quien se atrevió a calificar los hechos como una mentira, consecuentemente también resultan unos mentirosos el edil de Ramos Arizpe y la delegada de Profepa, menos el irresponsable del funcionario que se exhibió de ignorante a su ya conocida actitud y conducta de altivo y arrogante.
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