- ¿Por qué tal situación?.
- Es que uno de los problemas de nuestro tiempo es que prácticamente se hacen las cosas sin pensar.
- ¿De verdad lo cree de esa manera?.
- Dígame si no. la televisión nos dice en la cápsula de Lolita Ayala, que ella nos da “la información que cura”. Lo cual es un reverenda estupidez.
- Ah caray. ¿Y por qué?.
- Porque si la información que ella da, cura, habría que asumir que la palabra “perro”, muerde.
- Nunca se me había ocurrido verlo así.
- Si la información curara, habría que esperar que una radiografía arreglara el desperfecto que revela.
- Es verdad. La radiografía únicamente revela el estado del aparato o el órgano inspeccionado. O sea: da información del estado de la parte fotografiada.
- Y en base a esa información se puede proceder al tratamiento para curar, pero la curación no la hace la información.
- Pues no.
- ¿Entonces cada vez que pasa esa cápsula se nos miente?.
- Hay que aceptarlo: sí.
- Y hay más mentiras.
- Debe haber muchas.
- Y éstas se desprenden de verdades. No siempre, pero en el caso que me ocupa, sí, sin lugar a dudas.
- Cuénteme. Soy todo oídos.
- Enrique Peña Nieto presentó su libro “México, la Gran Esperanza”.
- Por lo menos su esperanza.
- Sin haber leído ni una página, me imagino que en él nos está presentando prácticamente su proyecto de gobierno.
- Sí. Algo así como para que la gente crea que está al tanto de nuestra realidad y que conoce los problemas y por ende, las soluciones.
- Para empezar dijo desconocer cuál es el salario mínimo. Luego hay una larga bibliografía y por lo mismo, habiendo leído tantos libros, es absurdo que no se haya acordado de tres sin posibilidades de error. ¿Qué significa?.
- Que él no lo escribió.
- Exactamente. Y que sacó su panfleto justo al tiempo para presentarlo en la Feria Internacional del Libro por la cantidad de reflectores que habría para iluminarlo. Lo que quiere decir es que si gana, tendremos a un mentiroso y oportunista, además de inculto e ignorante en la Presidencia.
- Todo esto que usted dice es la verdad.
- Y bien. ¿De qué sirve saberlo o pensarlo?. El peso del voto de una persona consciente y pensante se anula con el voto de un idiota ignorante. ¿De qué sirve pensar?.
- Por eso los políticos hacen campaña entre los idiotas e ignorantes, que son más. Ganan por mayoría de votos, no por la calidad de ellos. ¿Será esto la democracia?.
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