La religión de los tlaxcaltecas era muy semejante a la de los aztecas. Tenían un dios principal: Camaxti, equivalente a Huitzilopochtili y era el dios de la guerra y la caza. Su culto no era tan cruel como el de los aztecas, ya que los sacrificios se realizaban en voluntarios o con prisioneros de guerra y con mucha frecuencia los inmolados eran animales.

Su idioma era el náhuatl, que hablaban con más corrección que ningún otro grupo nahaloide. La familia se formaba por el padre, la madre y la prole.

Normalmente el individuo era monógamo y sólo los señores podían tener una esposa y varias concubinas, aunque a los hijos de todas se les consideraba legales.
Las reglas morales eran muy estrictas, el hombre debía casarse antes de los 22 años o era rapado y expuesto al escarnio público.

El robo, el adulterio y la mentira, al igual que la embriaguez y las faltas a la moral, eran castigados severamente.

Los hijos a partir de los 5 y 6 años eran educados en el hogar con estricto apego a la moral.

Una vez pasada la infancia eran enviados a colegios para ser educados por asesores y sacerdotes en distintas disciplinas.

A los hijos de los nobles se les enviaba al Calmecac y a los plebeyos al Tepochcalli.

Había colegios para mujeres en donde se les enseñaba la educación moral, las artes, la cocina, el tejido, etc., tratando siempre que fueran agradables y útiles a sus esposos. La base de su alimentación era el maíz, complementada con el frijol, el chile, la calabaza, algunas legumbres, tubérculos, flores, frutos y semillas.

El maguey le proporcionaba el agua miel y el pulque. Sus pencas cocidas en barbacoa le proporcionaba el mezcale, que al fermentarse producía el mezcal.
La tuna del nopal se comía seca y cruda durante la temporada, la baya del mezquite les servía para fabricar el mexquitamal o panes de gran poder nutricional.

Consumían carne producto de la cacería y de animales domésticos como el pavo o perrillos, que eran criados para servir de alimentos, engordados y sacrificados para las grandes ocasiones.

La cocina típica del noreste conserva en sus principales platillos la herencia tlaxcalteca: Las tortillas, las chalupas y las gorditas pellizcadas nos recuerdan la palabra tlaxcalteca, significa comedor de maíz o de pan de maíz.

Los chicales, el atole de masa, los tamales tienen el mismo origen; el mole, el pipián, el pan de pulque, el esquite, la calabaza con elote y el pulque, no pueden negar que son herencia de la colonización tlaxcalteca.