×
Otto Schober
Otto Schober
ver +
Otto Schober. Profesor y Licenciado en Educación Primaria; Comentarista radifónico con cápsulas en Núcleo Radio Zócalo; Funcionario de la Secretaría de Educación Pública nivel Primarias en Piedras Negras, Coahuila, Mex.; Historiador de Piedras Negras, Coahuila, México

" Comentar Imprimir
21 Diciembre 2016 04:00:00
LA ENTREVISTA QUE SENTENCIÓ A VILLA -II parte-
Continuando con la entrevista que le realizó a Francisco Villa el reportero de El Universal, Regino Hernández Llergo, del 12 al 18 de junio de 1922 en la hacienda de Canutillo, que recientemente fue reproducida por el reportero de ese mismo periódico, Víctor Jesús Martínez, el 20 de noviembre de este año, señala que la declaración de Villa que los historiadores destacan como la más significativa de la entrevista es la siguiente: “Soy un soldado de verdad. Yo puedo movilizar 40 mil soldados en 40 minutos”. En otra parte, afirma: “Últimamente, las prensas se han ocupado mucho de mí, diciendo que quiero ser gobernador de Durango.

Eso se debe a que de muchos del distrito de Durango me han mandado cartas y comisiones para ofrecerme mi candidatura. Pero yo les he dicho que esperen; que no se muevan, que estén silencitos, porque no es tiempo... Hay miles de mexicanos partidarios míos que están silencitos porque saben que no estoy metido en política”. Varios autores como Friedrich Katz, Fernando Benítez y Jean Meyer, coinciden en que Villa prácticamente firmó su “sentencia de muerte” con la entrevista, bien por motivaciones políticas, como el manifestar su apoyo entusiasta a De la Huerta; por las amagos velados de un levantamiento armado, o por el cobro de una factura personal de parte de Obregón.

Katz dice que “la entrevista causó consternación en el gobierno y muy especialmente entre Calles y sus partidarios, en particular cuando afirmó que su promesa de no participar en política sólo se refería al gobierno de Obregón, que terminaría en 1924, y que a partir de esa fecha podía ser candidato a gobernador de Durango. Aún más inquietante para el gobierno, y sobre todo para Calles, fue que Villa mostró una clara preferencia por De la Huerta... No está claro qué pretendía Villa con esa entrevista... Su referencia a los 40 mil hombres también puede tomarse como una advertencia para que el gobierno no permitiera una elección fraudulenta y respetara la victoria electoral de De la Huerta”.

Fernando Benítez afirma que al escribir la entrevista, el reportero Hernández Llergo trató de cuidar a Villa suprimiendo frases vehementes en favor de De la Huerta, y duras críticas contra Obregón y Calles, “pero las palabras comprometedoras no se las llevó el viento. El presidente (Obregón), a quien el pueblo llamaba el Manco de Celaya, era un mutilado gracias a Villa, y Villa en aquel momento, a pesar de su palabra de honor, lanzaba veladas amenazas. Villa no había cambiado. Significaba un peligro y Obregón decidió eliminarlo y cobrarse el brazo faltante”.

El asesinato de Villa -asegura Jean Meyer- fue sólo el primero de una serie de hechos de violencia que ensangrentaron la sucesión presidencial de 1924. Las pugnas entre grupos de poder, como los sindicatos, los militares revolucionarios y la burocracia, sirvieron como factores que aceleraron la crisis política que culminó con la revuelta encabezada por De la Huerta a finales de 1923, en la que, según Meyer, 60% del Ejército se levantó contra el gobierno, y se realizó una purga en la que perecieron unos 7 mil soldados y 54 generales.

" Comentar Imprimir


COMENTARIOS


columnistas

top-add