Hoy, si usted me lo permite, quiero hablar de la lengua y resulta irónico que para hablar de la lengua, no utilice la lengua como órgano del habla, sino los dedos porque la verdad es que no estoy hablando sino tecleando las palabras en una computadora.

La lengua que sí tengo qué utilizar necesariamente para comunicarme es la lengua española, el lenguaje que utilizamos los que somos parte de la llamada gente de habla hispana.

La lengua es el órgano principal del sentido del gusto aunque a veces no nos guste reconocerlo. Luego se va uno “de la lengua” y acaba por decir cosas que tenía en la punta de la lengua y que finalmente las deja salir, aunque luego se arrepienta y sienta que hubiera preferido “morderse la lengua” para no decirlas.

Al que “se va de la lengua” se le dice que es muy lenguaraz, lo cual significa que es “muy lengua suelta” porque dice cosas que no debería decir y le advierten que “calladito te ves más bonito”.

En el mundo hay muchas lenguas hablando de sistemas para comunicarse a través de las palabras. Pero también hay muchas otras lenguas como las lenguas de fuego que se ven en los incendios, las lenguas de terreno que existen en algunas playas y los lenguas que son aborígenes que habitaban la región sudamericana del Chaco, quienes se adornaban el labio inferior con aretes, costumbre primitiva que algunos “chavos” acelerados están practicando y que llegan a ponerse un objeto metálico de adorno exactamente en plena lengua.

En cuanto a los animales se destaca el perro que no es raro que ande con la lengua “de fuera” y las lenguas viperinas, como se les llama a las lenguas de las víboras, refiriéndose a ciertas personas que acostumbran “viborear” al prójimo, derramando veneno a raudales por los 9 orificios naturales de su cuerpo.

El español es la lengua con la que mi madre me enseñó a hablar o sea que es mi lengua materna y el hecho de que mi “jechu” (forma abreviada de la expresión jefecita chula) esté en el cielo, no quiere decir que mi lengua materna haya pasado a convertirse en una lengua muerta.

Lengua muerta es por ejemplo el latín que más que muerta debería ser considerada lengua en agonía porque seguimos utilizando muchas voces latinas en nuestro español de uso cotidiano, con lo cual parecería que al latín le estamos dando respiración “de boca en boca” como dirían tal vez las malas lenguas.

Finalmente le recomiendo recordar siempre que no es lo mismo tener una cosa “en la punta de la lengua” que tener la punta de la lengua en alguna cosa


Consultorio Verbal

PREGUNTA DEL PÚBLICO.- Enrique González pregunta si es cierto que llamarle a una persona DON con el apellido y sin el nombre, es un insulto.

RESPUESTA. Sabemos que en algunas regiones existe esa creencia pero no es una regla gramatical ni idiomática. Simplemente es una costumbre.

1.- AHORA LE PREGUNTO: Usted es un funcionario del gobierno y es acusado de nepotismo, o sea de que le está dando chamba a familiares suyos que no lo merecen. Si se tomara la palabra nepotismo de acuerdo con sus raíces etimológicas, solamente se le podría acusar de ese delito si usted le diera trabajo…

A su hijo mayor
A su nieto
A su sobrino
A su amante.

TENEMOS LIBRO NUEVO. Acerca del fascinante tema del idioma le ofrezco mis libros –incluyendo el nuevo “Palabras y Cascabeleos”- a precios muy accesibles, todos con un poco de humor. Solicite información a .(JavaScript must be enabled to view this email address) o al (0181) 8148 8141 de Monterrey, N. L. Le diremos precios, títulos y forma de hacer el pedido. Se los enviamos a cualquier ciudad del país.

1.- RESPUESTA: b) y c) La raíz de la palabra NEPOTISMO se refiere a un sobrino o un nieto.

2..- RESPUESTA: Lo estático es lo que se refiere a la estática o bien lo que no se mueve, lo que permanece en el mismo lugar o estado. Extático es lo que está en éxtasis, que es cuando se está totalmente embargado por un sentimiento.

Frase preventiva para terminar: Cuando veas una luz al final del túnel…. ¡Córrele, ahí viene el tren! ¿Cómo dijo? Hasta mañana