En una era donde la imagen es moneda corriente, resulta innegable la influencia del cine en la configuración del imaginario colectivo.

Desde hace más de un siglo, el celuloide ha dibujado gestos repudiados o entrañables, semblantes anudados a la memoria de generaciones. Una de las más recurrentes representaciones de la fábrica de quimeras es y seguirá siendo el cambiante rostro de Cristo. Actores que han aportado un carácter distintivo al esquivo rostro del Ungido. Esta es una mirada a las caras, las tramas secretas y las cambiantes expresiones de ese Jesucristo elevado al colorido cielo del Technicolor.

Rey de Reyes
(1961) Protagonizada por el actor norteamericano Jeffrey Hunter, es quizá la cinta más popular y con mayor carga ideológica acerca de la figura de Jesús.

Dirigida por Phillip Ray en el caliente contexto de la Guerra Fría y bajo la advocación del polémico productor Cecil B. de Mille, esta superproducción aportó una versión maniquea de los evangelios, vistiendo la figura de Barrabás con una inusitada carga de subversión guerrillera, contrapuesta a la pacifista postura del Mesías, en una implícita condena a los focos insurgentes que durante esa época se dispersaban alrededor del globo contra las formas del imperialismo.

Para el limbo eterno de la trivia queda decir que este actor nacido en Nueva Orleans personificó también al célebre bandolero Joaquín Murrieta, realizando durante su breve carrera algunos westerns –el más notable, junto a John Wayne, intitulado “The Searchers”- además de su participación en algunos capítulos de la serie “Viaje a las Estrellas”, poco antes de su prematura muerte, acaecida en 1969.

Jesús de Nazareth
(1977) Encarnada por el actor inglés Robert Powell y producida por Franco Zefirelli, esta megaproducción se preocupó ante todo por una exhaustiva investigación histórica para respaldar su ambientación y vestuario, hecho que se nota de sobra en el resultado final; además de contar con un súper reparto:

Lawrence Olivier como Nicodemo, Christopher Plummer como Herodes Antipas, Claudia Cardinale como María Magdalena, Anthony Quinn como Barrabás, James Earl Jones como Baltasar, y párenle de contar…

Transmitida anualmente en nuestro país desde el año mismo de su estreno, la expresiva interpretación de Powell es quizá la imagen que más ha permeado en el inconsciente colectivo, al grado de instalarse como canon en gran parte de la iconografía católica popular, que ha retomado este arquetipo morfológico –guapo, triste y ojiazul- para la manufactura de pósters, imágenes e ilustraciones diversas.

La última tentación de Cristo
(1988) La obra maestra del cineasta neoyorquino Martin Scorsese participa de un destino paradójico: es considerada una de las cintas más polémicas de la historia, y simultáneamente una de las menos difundidas y malinterpretadas.

Basada en la novela homónima de Nikos Kazantzakis, la adaptación provocó desde el momento mismo de su rodaje una explosiva polémica que afectaría enormemente su difusión en el mundo.

Un Willem Dafoe (“Pelotón”, el “Green Goblin” en Spiderman) en la cúspide de sus facultades actorales ofrece una de las más desgarradoras e inquietantes encarnaciones del Hijo de Dios en Celuloide.

Bardo de las bardas
“A Dios le sobran propagandistas y le faltan testigos.”
R.Trossero
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