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Vicente Bello
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25 Octubre 2016 04:00:00
Las penalidades de gobiernos estatales que Congreso y Hacienda soslayan
El Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República realizó ayer el foro El Paquete Económico 2017 a Debate. Fluyeron tantos datos como ponentes. Uno de éstos fue el secretario de Finanzas del gobierno de la Ciudad de México, Édgar Amador Zamora, quien sobresalió por el énfasis que puso en la relación que sostiene el paquete fiscal con los estados y municipios.

Es economista por la UNAM y tiene maestría en Economía por el Colegio de México. He aquí partes medulares de su ponencia:

“La verdad es que las potestades tributarias de las entidades federativas son muy escasas, habemos 32 jugadores a nivel estatal, más de 2 mil 500 casi a nivel municipal y qué tenemos que hacer para tener finanzas públicas sólidas y poder recaudar bien. Pero para recaudar bien necesitamos tener potestades tributarias que son, por ejemplo, el IEPS del combustible, impuesto sobre automóviles nuevos, etcétera.

“Estas representan apenas el 1.5 por ciento de la recaudación federal participable y la recaudación de impuestos y derechos locales; por ejemplo el agua o impuestos locales como la nómina, como la tenencia, que es una especie en extinción, representa solamente el 9,4 de la recaudación federal participable.

“Si se dan cuenta, comparado con las potestades fiscales federales, las locales son muy exiguas.

“Los principales componentes de la Recaudación Federal Participable (RFP) son el Impuesto Sobre la renta, el Impuesto al Valor Agregado, el IEPS, que se transfieren desde el Fondo Mexicano del petróleo y el comportamiento reciente de los ingresos petroleros, que han pasado a conformar el 29 por ciento de la recaudación federal participable, no del presupuesto federal, de la recaudación federal participable y estamos ahora para el 2016 en 13 por ciento.

“La primera navaja de la tijera es la reforma fiscal, que implicó un aumento en los ingresos tributarios
importantes.

“¿Y qué es lo que ocurre? Que las entidades federativas tienen una dependencia muy elevada de los ingresos federales. Quitamos a la Ciudad de México, que tiene unas características particulares, la Ciudad de México sólo tiene una dependencia del 44 por ciento de los ingresos federales; el promedio nacional es casi del doble, del 83.3 por ciento, y hay extremos en donde prácticamente la totalidad de los ingresos de las entidades federativas provienen de fuentes federales.

“Esto tiene muchas implicaciones, como la falta de márgenes de maniobra para los gobiernos locales en cuanto a infraestructura, en cuanto a la provisión de servicios esenciales para las entidades, claramente hay mucho qué hacer al respecto.

“Vale la pena destacar los casos de Sonora, Estado de México, Nuevo León, Chihuahua, Quintana Roo, que si bien tienen una dependencia elevada, tienen márgenes de acción significativamente superiores al promedio de
las entidades.

“¿Cómo han evolucionado los ingresos federales? La deuda se ha estado reflejando en el último par de años; la deuda ha venido decreciendo de manera drástica en los últimos dos años, después de un periodo prolongado en donde se disparó el uso de la deuda como uno de los ingresos privilegiados del financiamiento del presupuesto federal y eso ayudado por los ingresos propios de la federación.
“… Tenemos una historia conocida, que son los ingresos tributarios: se han convertido en la fuente privilegiada del financiamiento de la RFP, mientras que los ingresos petroleros han caído.

“¿Cuál es el problema para las entidades federativas? Que esto ocurre justamente en el marco donde el mercado energético está cambiando de una manera radical, profunda y que está por verse cuáles van a ser las implicaciones.

“¿Cuál era una de las fuentes de financiamiento más importantes de la recaudación federal participable para las entidades federativas? El derecho ordinario sobre la extracción de hidrocarburos.

“Este derecho ordinario lo pagaba Pemex antes de empezar a perforar, antes de sacar un solo barril, pagaba el derecho para poder explotar. Esa era la fuente de financiamiento de la recaudación federal participable.

“Por virtud de la reforma, ahora la fuente, los ingresos petroleros que van a ser la fuente para la recaudación federal participable, van a ser el ISR y el estado de resultados de las empresas petroleras, ya no nada más de Pemex.

“Cuando se aprueba la Ley de Hidrocarburos, la reforma energética, las entidades federativas pudimos establecer un segundo transitorio dentro de la ley, en donde la redacción establece que si hay un cambio en la recaudación federal participable, atribuible a esa modificación fiscal de la ley, debería de ser compensado a las entidades federativas, es decir, que las entidades federativas no deberían de cargar con el efecto fiscal que podría causar la nueva Ley de Hidrocarburos.

En los últimos 78 años, este cuadro era muy fácil de contar, es cuál iba a ser el precio de la mezcla mexicana que iba a recibir Pemex, a partir de este año y las implicaciones microeconómicas a nivel local de dónde está el precio de la mezcla y todo esto va a tener un comportamiento muy importante a nivel local, ya no va a ser Pemex el único que va a recibir los ingresos por esa mezcla mexicana; ya no va a ser Pemex la única compañía que va a estar en el mercado, entonces no sabemos todavía cómo va a ser la relación de las entidades federativas con este nuevo mercado energético, dónde vamos a conciliar las cifras, cómo vamos a llevar a cabo el registro de la contabilidad, la conciliación de los barriles de petróleo vendidos, los litros de gasolina despachados, etcétera, es una mecánica que está pendiente por definirse”.

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