×
Vicente Bello
Vicente Bello
ver +

" Comentar Imprimir
30 Septiembre 2016 04:00:00
Le dicen ‘burro’ a EPN, ‘puercos’ a los priístas… Y el PAN se enoja
“Decía Emiliano Zapata que la nación está cansada de hombres falsos y traidores que hacen promesas como libertadores y al llegar al poder se olvidan de ellas y se constituyen en tirarnos”, un enfurecido Mario Ariel Juárez Rodríguez, diputado federal de Morena, latigueaba así los lomos encallecidos y cínicos de los priistas, a quienes desjarretaba atacándolos con furor, y también a Enrique Peña Nieto, diciéndoles:

“Y muchos de ustedes están aquí porque han comprado este espacio o porque se los dieron, y muchos de ustedes saben perfectamente que cualquiera de los partidos que postule a un perro gana el perro; si postulan a una vaca gana la vaca; hoy pusieron de presidente de la República a un burro y ganó; y con este tipo de acuerdos son con los que ustedes quieren llevarse a la Constitución de este país, de esta Ciudad de México”.

Era el PRI y Morena que se enfrentaban lanzándose dardos envenenadísimos, por una de las enésimas “marranadas” que hace el PRI en el Congreso de la Unión. Pero, de repente, un panista se puso el saco, se formó en la tropa del presidente Peña Nieto, y gritó: “No le permito esa expresión, diputado. Si continúa con ese tipo de expresiones voy a cortar el sonido de la tribuna”.

No era un panista cualquiera, sino Edmundo Javier Bolaños Aguilar, el nuevo presidente de la Cámara de Diputados, quien ávido de luces otra vez sacaba a la primera provocación el espíritu de dictador que trae incubando en el alma. 

Y la cortó.

Un reclamo de multitud rugió desde el curulerío de Morena y de los independientes y de algunos otros de la oposición. Volvieron a poner el sonido al orador. Y entonces Ariel Juárez remachó: “Es increíble que ustedes no tengan vergüenza y que no sepan respetar lo que la ciudadanía del Distrito Federal manifestó en las urnas”.

Pero, ¿qué peleaban? El Pleno, por instancias del PRI y el PAN, designaba la totalidad de los diputados federales que representarán a la Cámara de Diputados ante la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

En un acuerdo político prohijado por el PRI, PAN y PRD en 2014, en los tiempos del pacto por México, se dispuso que tenían que ser 100 los diputados constituyentes para la conformación de la Constitución de la ciudad de México, de los cuales solo 60 tenían que ser por elección directa (voto ciudadano); y 40 tenían que ser repartidos así: 14 serían designados por la Cámara de Diputados; 14 por el Senado; seis por el presidente Peña Nieto y los otros seis por el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.

El 29 de abril pasado, la mayoría conformada por el PRI, PAN y PRD en San Lázaro designó a 13 diputados federales para la Asamblea Constituyente, de los cuales cinco designó el PRI.

¿Y el 14? Faltaba porque correspondía a Morena. Pero Morena renunció a designar, porque, dijo, es una “marranada” hacer eso a la gente que votó en la Ciudad de México.

Con cinco diputados que el PRI consiguió para la Asamblea de la Ciudad de México, contra 22 de Morena, decía en tribuna el diputado federal Juan Romero, el PRI coordinará la Asamblea Constituyente.

Pero además, y esto lo decía Guadalupe Acosta Naranjo, ex perredista, el PRI con el siete por ciento de los votos, tendrá una sobrerrepresentación en la Asamblea de 30 por ciento de las curules. Y es “absurdo”, resellaba el nayarita.

Esta sobrerrepresentación, dijeron más de cuatro oradores de Morena, se debe al acuerdo que sostuvieron Peña Nieto y Mancera, subordinando al PRD, que ha quedado ya en calidad de cascarón, mero membrete. Apenas simulando una representación que fue conseguida
artificiosamente.

Al renunciar Morena a designar el diputado 14, entonces el PRI fintó desde el 29 de abril con que se lo daría a uno de sus partidos satélites, Encuentro Social. Pero a este ayer le pintó los cuernos: Súbitamente proponía a la diputada federal priista hidalguense María Gloria Hernández Madrid.
Movimiento Ciudadano reclamaba a Morena, diciéndole que por su “anarquismo” dejó una curul que terminó el PRI adjudicándosela.

Y uno de los más calientes en la tribuna fue Mario Ariel Juárez Rodríguez, arrebatado del sonido por el diputado presidente panista cuando calificó de “burro” a Enrique Peña Nieto. Y de “puercos” al priismo. “¿Quién de ustedes tiene calidad moral para poder decir que ahora están legitimados y están representando a la ciudadanía del DF?”, preguntó Juárez Rodríguez al curulerío exacerbado del PRI.

Y entonces volvía a toparse con Edmundo Javier Bolaños Aguilar: “No puedo permitir ese tipo de expresiones”.

Y otra vez la quita del sonido.

El presidente de la Cámara se acababa de poner en el centro del debate. “Oiga, presidente, yo no recuerdo antecedente que se le haya quitado el micrófono a un diputado en esta Cámara”, gritó desde su curul Vidal Llerenas. “No sé si ese será el tono de su Presidencia o con qué bases será. Pero yo no recuerdo ese antecedente y me parece peligroso que a un diputado se le quite el uso de la palabra y el micrófono”, remachó a Bolaños Aguilar.

Terció con furor Cuitláhuac García Jiménez, diputado de Morena, veracruzano. “Está malinterpretando su acción al cortarle el sonido al micrófono del diputado”, reclamó al que presidía.

Bolaños, en su defensa, dijo que se atenía al reglamento; pero los de Morena le reviraron con la Constitución: “ningún diputado puede ser reconvenido en lo que dice”…

Al final votaron y ganó el PRI.

" Comentar Imprimir


COMENTARIOS


columnistas

top-add