Es verdad que el dicho lo dice.

- ¿Mal de muchos consuelo de tarugos?

- Ese mero, profesor.

- Entonces el asunto no es nuevo.

- No lo es por supuesto y al parecer la problemática es no sólo similar, casi idéntica.

- ¿Cómo dice que se llama el libro?

- “El imperio perdido”, de Pérez Gay.

- ¿El colaborador de “el universal”?

- No. Ese es Rafael. Posiblemente por la coincidencia de los apellido, el autor del libro, José María Pérez Gay, sea su hermano. En fin, lo importante es que
en este libro se trata del imperio austro-húngaro.

- Pura política.

- No profesor. Trata de tópicos políticos pero no es el tema central. De hecho habla de la desaparición del imperio de los Habsburgo, pero como consecuencia
de la semblanza que hace Pérez Gay de cinco escritores austriacos.

- Debe ser interesante.

- Lo sé, créame. Es un ensayo excepcional y en él se habla de las ideologías de ellos, sus puntos de vista, sus teorías filosóficas y bueno, muchos detalles
de sus puntos de vista del imperio del tema.

- ¿Cuáles son los escritores de que se habla?

- Herman Broch, Robert Musil, Karl Kraus, Joseph Roth y Elías Canetti. Yo recién terminé la parte de Musil. Y precisamente en esta parte, en la página ciento
trece de la edición de “Cal y Arena”, ignoro si hay otra, hay unas líneas muy reveladoras.

- Que sin duda usted me va a compartir.

- Naturalmente. Dice: “los partidos políticos existen sólo por miedo a las ideas ajenas, por eso se protegen entre sí y cuidan las ideas que han heredado; no
viven para cumplir sus promesas sino para impedir que se cumplan las promesas de otros y esa es su verdadera comunidad de intereses”.

- Vaya. Revelador y significativo. Quiere decir que en la Austria del siglo X y IX se vivía lo que ahora es vive aquí.

- ¿Y de que nos sorprendemos? En todos los imperios y en todas las civilizaciones ha habido pobres, ricos, abusivos, oportunistas, parásitos y de todo. ¿A
poco cree usted que nuestro congreso inventó la parálisis legislativa?

- No, ni siquiera creo que para eso tengan capacidad mental.

- Y también se menciona en el libro la falta de cultura como apoyo de las dictaduras.

- Yo pensé que en Austria había cultura para todos. O que la hubo.

- Tal vez sí, pero para el que la busca, porque el gobierno no la alentaba. Mire lo que se menciona al respecto: “Los políticos acostumbran ver a la cultura
como botín de su actividad como antes veían los guerreros a las mujeres”. Y en otro párrafo: “Hay que defender a la cultura por medios apolíticos, ya que toda
cultura politizada será un fracaso”.

- Ahora me explico tantas cosas.

- Bien señala Pérez Gay una frase de Hermann Broch: “No hay nada más allá de la literatura”.



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