Se queja el padre de familia: No logro comunicarme con mi hijo.

Quiere decir que no logra ser escuchado y menos comprendido.

Comunicarse con los hijos, sin embargo significa exactamente lo contrario.

Es aprender a escuchar y comprender lo que ellos dicen.

Quedarse de sobremesa y sin agenda; con oídos abiertos y boca cerrada.

Escuchar sin hacer gestos, no reaccionar con reproches y críticas.

Para enseñar, no hacen falta sermones ni castigos.

Nada hay más elocuente que el ejemplo, ni más efectivo que el aliento.


.(JavaScript must be enabled to view this email address)

Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb