- Del ciento nueve, profesor.
- Bueno, es normal que las autoridades pretendan evitar la evasión.
- ¿De quiénes?.
- De los causantes, ¿de quiénes más?.
- ¿De cuÁles causantes?.
- ¿Hay de varios tipos?.
- Sí. Los que pagan impuestos que son causantes porque causan pena.
- ¿Cuáles otros?.
- Los causantes del empobrecimiento de los habitantes de este país. Que son precisamente quienes hacen estas leyes.
- ¿Qué dice la ley?.
- Que aquel que no haga su declaración anual a partir de este año, irá a parar a prisión.
- Eso son los que no paguen impuestos. ¿Y los que se los gastan sin declarar en qué?.
- Ése es el problema, profesor. Parece que los ciudadanos de este país estamos obligados a mantener a la bola de méndigos abusivos no sólo funcionarios, sino también a los pegados a la teta de los partidos.
- Cierto. Son muchos miles de millones los que se dan como subsidio a los partidos y no le han servido al pueblo para nada.
- Se supone que se les subsidia para que hagan un trabajo honesto. ¿Cuál trabajo honesto?.
- Me pongo a pensar en Jorge Emilio González el “niño verde” y me pregunto cuántos millones nos ha costado a los contribuyentes y para qué ha servido.
- Para pedir “mordida” por avalar un complejo turístico que atenta contra la ecología. ¿Recuerda?.
- ¡Cómo olvidarlo!. Es uno de los casos más claros de corrupción y prevaricato.
- Por eso, nada mÁs de pensar en lo que se gastan nuestros impuestos, no dan ganas de pagarlos.
- ¿Se considera usted enemigo de hacerlo?.
- Me considero enemigo de tirar el dinero. Porque es: Tirar el dinero, malgastarlo. Es como pagar en abonos gravosos un automóvil con las llantas ponchadas, la carrocería podrida y los asientos rotos. ¿Para qué
sirve?. ¿Cuándo va
a servir?.
- ¿Y lo que se dice que se aplica a la salud?.
- A la salud del pueblo. ¿Si fuera verdad eso, seríamos el pueblo más sano del continente.
- Y por otra parte, los legisladores, que hacen las leyes para castigar a los evasores, hacen las leyes para perdonarse ellos mismos los impuestos.
- Y Éstos, de todos los partidos. Por eso le digo que en las próximas elecciones, gane quien gane, el único perdedor será el pueblo. Yo voy a anular mi voto. Porque anularlo le quita la posibilidad de seguir recibiendo
subsidio a la bola de partidos inútiles y llenos de buitres.
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