En el libro “Éxito Integral”, Gustavo Quiñonez expone principios para el éxito, que tienen que ver con el cambio interior, la raíz de nuestros resultados en cualquier arena de la vida y trabajo.

Paradigmas. Las creencias, valores, hábitos, opiniones y patrones de cómo piensas de ti y de los demás, determina cómo funciona tu vida. Muchos de estos paradigmas han sido heredados de nuestros familiares, otros los aprendemos de nuestros maestros, religión y la sociedad en que vivimos. Lo bueno es que éstos pueden ser cambiados, para poder atraer lo que queremos. La mente humana es poderosa, y puede cambiar los resultados una vez que alimentamos nuevos paradigmas, nuevos hábitos, en esto nuestra mente tanto consciente, como inconsciente, ejecutarán las nuevas órdenes. Una vez que tenemos esa nueva idea, una nueva visión, la mente consciente da la orden, y el inconsciente ejecuta por medio de nuestro cuerpo físico. Hablaremos de este proceso más adelante.

Visión. Este principio permitirá crear la vida de tus sueños, una vez que tengas una visión clara y precisa que incluya ser, hacer y tener. Es necesario estimular tu visión agregando emoción, fe y convicción. Visualiza una imagen como si estuvieras viviéndola a través de tus ojos, hazlo con frecuencia, y lo más vívido posible. Cada día actúa, en dirección de tu nueva visión, y actúa como si esta visión ya hubiese ocurrido.

Asociaciones. Nadie logra el éxito estando solos, es necesario que se pueda tener sociedades con personas o negocios. Busca personas que admires, que sean personas que te gustaría imitar, pues en la actualidad tienen éxito en sus actividades. Trabaja en tu mente para evitar todo pensamiento de competencia, replantea la idea de que estás creando, no compitiendo. Cuando el alumno está listo, el maestro aparece, nos recuerda el autor.

Dar. Recuerda el principio del bumerang, todo lo que das, se te regresa. Todos aquellos que tienen éxito, dan más del valor real del producto o servicio que ofrecen, ayudan de corazón. No tienen una transacción en la cual intercambian, o canjean, ellos contribuyen. Algo que te ayudará con el proceso de recibir lo que deseas, es regalando lo que ya no usas, esto crea espacio para poder recibir lo necesario. Esto te ayudará a tener una actitud de abundancia y evita todo pensamiento de escasez.

Gratitud. Cambiará la vibración de tu cuerpo, y esto atraerá aquello que tanto deseas como un gran imán. Debes enfocarte en lo bueno de tu posición actual, y que está constantemente mejorando. Recuerda que todo está en constante cambio. La fe verdadera será el estar agradecido por aquello que aún esperas sea manifestado en tu vida. El apreciar todo y estar agradecido se volverá un hábito, y esto te dará bondad.

Responsabilidad. Significa que asumirás la responsabilidad por los resultados que estás atrayendo a tu vida. Tú tienes la última palabra para cambiar los resultados que estás teniendo. Siempre muévete en dirección de tus metas y de los resultados deseados, esto te ayudará a reconocer que tú tienes el control de tus pensamientos y de todo aquello que deseas manifestar en tu vida.