El llevado y traído incremento de impuestos en diferentes conceptos que busca y pretende el gobierno del Presidente Felipe Calderón, se ha convertido en todo un circo, pero más que eso, en enfrentamientos entre los empresarios, el secretario de Hacienda y el mismo Primer Mandatario.

No hay duda y de eso están seguros muchos mexicanos, que Felipe Calderón, entre más abre la boca sobre el tema de impuestos, más mete las patas o las chanclas, como se desee considerar, pero ésa es la mera verdad.

Los empresarios no tardaron en responderle la fuerte y severa acusación que les hizo el “Preciso” en el sentido de que no pagan o casi no pagan impuestos y la pregunta aquí es muy simple. ¿Quién tiene la culpa, el indio o el compadre?, porque con esa afirmación Felipe Calderón se expuso a que la ciudadanía se pregunta y ¿por qué no les cobra o bien, si son evasores aplicarles la ley?

Empero, no es la primera vez en que su secretario de Hacienda lo saca del atolladero porque no esperó Agustín Carstens en aclarar a manera de información que sí pagaban impuestos los empresarios, aunque advirtió que existe un apartado en la ley fiscal en el sentido de que aquellas empresas que invierten en su instalación, ampliación, etc., tienen derecho a deducibles fiscales.

También no esperó la respuesta de los dirigentes del sector empresarial cuando también coincidiendo con el secretario de Hacienda y Crédito Público, señalaron que si hay empresarios que no pagan los impuestos correctos o nada de contribuciones, pues que el Gobierno federal actúe, sin esperar más.

Con estas metidas de “chanclas” del Primer Mandatario, demuestra que está más que desesperado por tapar el famoso hoyo económico o déficit que trae para el 2010 y que son más de 300 mil millones de pesos y esa angustia y ansiedad lo lleva a soltar de más la boca y ponerse en el “tiradero”.

Es una realidad que el Presidente de México, como coloquialmente se dice “trae el santo de espaldas” o “se levanta con el pie izquierdo” porque ya no siente los golpes, sino lo tupido, aunque es por su falta de tacto e insensibilidad.

Las condiciones actuales de México, no están para buscar camorra ni lanzar hociconeadas, pues quienes conocen estiman que quien en su momento se encuentra al frente de los destinos de los millones de mexicanos, tiene que ser consecuente, tolerante, conciliadora y paciente.

Probablemente los asesores de Felipe Calderón le recomendaron que hay que gritar y aventar acusaciones al monto, sin precisar ni dar nombres, porque si en verdad hay empresas muy poderosamente económicas que no pagan impuestos, no hay que esperar e ir sobre ellos.

Total, que con este Presidente, los mexicanos no esperan mucho que digamos, porque ni siquiera hay el cambio prometido. (http://www.intersip.com.mx)
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