CUANDO ME ENTERO SE ME estremece el mundo.
NUNCA HE VISTO SU ROSTRO…
PERO PUEDO IMAGINARLO, SE PARECE a todos los amados rostros de niñas de esa edad.
¡DIOS!… CÓMO DEBE SUFRIR ESA pequeñita.
YO DIGO QUE DEBE ESTAR jugando con las demás niñas…
EMPEZAR A PLATICAR DE LOS chamacos que las rodean en los últimos años de la primaria.
PERO NO, SAMARA ESTÁ EN una cama de hospital, sonriente.
SU MENSAJE ES… “VOY A salir de aquí caminando”.
Y QUIERO CREER ENTONCES, QUE así será…
QUE UN DÍA TENGO QUE verla entrar por esa puerta y dar gracias por todos los rezos y todas las oraciones, por toda la buena voluntad.
UN DÍA GLORIOSO PARA MÍ, es cuando me dicen que hay un milagro: El tumor ha desaparecido por completo, luego de intensas jornadas de radiaciones.
QUIERO VERLA, QUIERO VER ESE rostro imaginado tantas veces.
PERO NO ES POSIBLE, SAMARA está muy cansada.
EL 7 DE ENERO MI hermano Adlay, amigo de Armando, el padre de Samara, me dice que la pequeña está otra vez en la clínica, que urge un donador de sangre.
ME APUNTO, CLARO… Y ME entero de que las radiaciones la dejaron muy débil, sin defensas casi, y que una inocua infección en la orina le ha provocado casi un colapso en los riñones.
TRES DÍAS ANTES, EL DOCTOR dijo que no se podía más, que Samara iba a morir.
PERO SAMARA PELEÓ…
SÍ SEÑOR, PELEÓ ESA PEQUEÑITA del rostro imaginado y otra vez, se mantiene en línea.
CREÍA DESDE ENTONCES QUE ESA lucha iba a terminar en victoria.
PERO NO ES ASÍ…
EL 8 DE FEBRERO OTRA llamada: Samara acaba de morir.
¡HERMOSA!…
SU ROSTRO APACIBLE APARECE OTRA vez en mi mente.
NO TENGO MÁS PALABRAS, SOLAMENTE este dolor intenso y mi solidaridad con Armando, con su madre…
CON TODOS AQUELLOS QUIENES EXPRESAMOS este silencioso homenaje para esta, mi heroína anónima.
ASÍ PELEAN LAS VALIENTES.
ADIÓS SAMARA.
.(JavaScript must be enabled to view this email address)
| Comparte ese artículo: |
|



