Mi generación, creo, sufrió la embestida de unas cuantas series juveniles donde todos los conflictos parecían terribles y sumamente profundos. Todos eran bellos y wasp’s, clasemedieros con aspiraciones universitarias y tremendos prejuicios morales.

Muchas de ellas están en el olvido, como “Malibu Shores” o “Felicity”. Otras como “Dawson’s Creek” —con sus personajes snobs, masticando un argot inverosímil para tipos de su edad y condiciones socioculturales— tuvieron un poco más de éxito.

Pero la madre de todas las telenovelas juveniles fue aquella divertidísima “Beverly Hills 90210”. Nos legó la idea de “cool”, el miedo a volvernos adictos al juego y una lista de nombres que hoy portan ciertos pequeños, cuyos padres pertenecieron a mi generación.

En pocos días, la serie volverá en televisión por cable, con los nuevos estándares para los telegramas, que permiten que se vea más carnita y se digan groserías. Los Walsh eran muy fresas para eso.

¿Cómo serán los nuevos? ¿Tendremos la capacidad de discernimiento suficiente para ignorarlos? Aquí, donde Juan Reyes es la máxima atracción, todo puede pasar.

Semana de elecciones en E.U., y todo parece indicar que Obama será el ganador. Aunque ya hay una ganadora: ¡Sarah Palin! Acudimos al nacimiento de una estrella.

El New York Times destacó el rating elevado que la ex gobernadora de Alaska obtuvo con su participación en “Saturday Night Live”, donde confrontó la imitación perfecta que de ella hace Tina Fey, escritora y productora de ”30 Rock”, donde Palin también llegó, vio y venció. Ya hasta circula un video porno donde se parodia la sensualidad de la política candidata a la vicepresidencia.

Desde hace varios años, en muchos países (pensemos en Fox, Abdallah Bucarám, Silvio Berlusconi) farándula y política se mezclan terriblemente. Los ideólogos de los partidos ya no moldean estadistas, sino estrellas.

Quizá Palin pierda en las elecciones, pero quizá podría hacer carrera en… Pues incluso en la nueva versión de Beverly Hills 90210. Ella sabe de conflictos morales agudos: su hija de 17 años tiene un embarazo no planeado.

Maná acaba de dar por escrito su bendición a Barack Obama. ¿No mandaron antes una carta de apoyo a Clinton? Y a todo esto, ¿a alguien le importa la opinión de Maná?

Todos quieren votar por él. Todas las estrellitas “latinas” (pronúnciese con tono Telemundo) quieren treparse al carro del casi ganador de la jornada del 4 de noviembre, y a uno naturalmente le da por preguntar ¿a ellos qué?
Si la Palin va a aprovechar la jornada electoral para lanzarse al estrellato, imagino que estos muchachos le están copiando la táctica para introducirse mejor en el mercado gringo. O al menos para ir a tocar el 5 de mayo a la Casa Blanca.
O quizá conseguirse un papel en BH90210.

* Ñaque es, según el diccionario de la Real Academia Española, un conjunto o montón de cosas inútiles y ridículas.
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