Mito: “Los emprendedores nacen, no se hacen”; realidad: un emprendedor puede tener cierta inteligencia innata, pero convertirse en tal sucede por acumulación de habilidades, conocimiento práctico, experiencia y contactos por un período superior a 10 años.
Mito: “Cualquiera puede comenzar un negocio”; realidad: la parte fácil es iniciar un negocio, comenzarlo; el desafío consiste en sobrevivir, sostener y construir una empresa para que luego se puedan recoger los frutos.
Mito: “Los emprendedores apuestan”; realidad: los emprendedores exitosos toman muy cuidadosos y calculados riesgos.
Mito: “Los emprendedores quieren todo para ellos”; realidad: los grandes emprendedores construyen un equipo, una organización, una compañía. Reconocen que 100% de cero es... cero.
Mito: “Los emprendedores son sus propios jefes y completamente independientes”; realidad: deben responder a inversionistas, socios, empleados, familia, etcétera. Aunque pueden elegir libremente cuando, a quien y a qué responder.
Mito: “Los emprendedores trabajan más tiempo y más duro que los gerentes de las grandes compañías”; realidad: no hay evidencia cierta sobre esto, algunos trabajan más otros no, pero ciertos reportes actuales indican que trabajan menos.
Mito: “Los emprendedores pagan caro con estrés y salud”; realidad: ser emprendedor es demandante y estresante, pero no hay evidencia que indique una mayor demanda personal que otros roles profesionales. A favor del emprendedor es una mayor satisfacción laboral.
Mito: “Los emprendedores deben ser jóvenes y enérgicos”; realidad: no es una barrera, mientras algunos comienzan en sus 30s otros lo hacen en sus 60s, relevante es el conocimiento aplicado, la experiencia y los contactos que facilitan el reconocer e ir tras una oportunidad.
Mito: “Los emprendedores buscan el control y el poder sobre los demás”; realidad: los emprendedores exitosos se conducen por la búsqueda de logros, responsabilidad y resultados más que por poder.
Mito: “Los emprendedores talentosos logran el éxito en uno o dos años”; realidad: raramente un negocio sólido se establezca en menos de 3 o 4 años.
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