Querida Ángela: Me gustaría compartir este relato contigo para todas tus lectoras, sobre todo si son casadas y con hijo(s). Soy una mujer soltera, tengo 32 años, con novio que es bien lindo, por cierto.

Soy muy amigable y tengo suerte que mucha gente llega y me platica sus problemas, en lo personal me llama mucho la atención cuando hombres casados me invitan a salir, obviamente no salgo, tengo principios, mucho menos cuando tengo mi pareja, sin embargo yo les he cuestionado a mis amigos (casados) por qué se empeñan en querer salir con otra mujer que no es su esposa. Uno de ellos me dijo, que él moría de ganas por ir a un antro, su esposa es más joven que él, y me dice que a ella no le gusta salir a esos lugares y le dice que se vaya él solo cuando quiera.

Luego me dice que tiene ganas de viajar, porque vive bien, y dice es que a mi esposa no le gusta viajar; tiene ganas de ir al restaurante de moda y dice es que mi esposa nomás quiere ir a comer hamburguesas.

Tengo el gusto de conocer a su esposa, pero la esposa de mi amigo es descuidada en su persona, pasada de peso y demás.

Yo quiero mucho a mi amigo, y honestamente me da coraje que así como esa esposa, conozco a otras, incluso recién casados y la esposa no quiere salir porque le da flojera.

Manda al marido el domingo desde que amanece a la casa de la mamá, con la finalidad de estar acostada viendo tele.

Amigas, échenle los kilos a su vida matrimonial, no soy casada, aun así sé que no es nada fácil, pero eso lo sabemos. Como decían las abuelitas: “El diablo no duerme”. Ángela, no estoy de parte de nadie, pero en ocasiones nosotros como mujeres orillamos a nuestras parejas a que se vayan a otro lado. Mis amigos son chicos buenos y sé que así como ellos hay muchos. Mira, yo soy secretaria, trato de cuidarme, de estar bien, y si algo me ha hecho efecto como ninguna otra medicina es el buen humor. He tenido momentos dolorosos en mi vida, sin embargo siempre trato de tener aunque sea una sonrisa, y para mi pareja más.

En lo personal, yo soy consciente, pero hay muchas que no lo son y lo único que hacen es perder el tiempo ellas y a ustedes echarles a perder lo más preciado, la familia, el amor, a su esposo.

No se vale, así que antes de enviarlos solos, prendan las antenas. Si les da flojera peinarse, aguas, ya habrá una que se peine por ustedes. Los trastes sucios con un día que se queden no pasa nada, sin embargo con un día que descuides tu persona sí pueden pasar muchas cosas, porque eso de que se descuidan un día, luego pasan semanas meses y así transcurre la vida.
(Editada por razones de espacio)

Luciérnaga

Querida Luciérnaga: Es verdad, muchas mujeres empiezan a descuidar a sus parejas y a sí mismas una vez que están casadas, pero tampoco por eso se puede justificar la infidelidad de los hombres. Habría que preguntarles a esas mujeres por qué lo hacen. Algunas llegan tan cansadas del trabajo que solamente buscan descansar, pero se encuentran con que todavía tienen que hacerse cargo de la casa y los niños, Y no sólo son los trastes sucios, llevar el orden de una casa no es nada sencillo, es un trabajo que pocas veces se reconoce, aunque a veces sea incluso más pesado que el de una oficina, por ejemplo.

Sin embargo, comparto tu opinión sobre el cuidado que se debe dar a la familia, tanto hombres como mujeres deben buscar la forma de salir de la rutina y fortalecer los lazos con actividades fuera del hogar. El éxito del matrimonio es asunto de dos, donde ambas partes deben esforzarse para lograrlo. Estoy segura que tú serás una excelente esposa y deseo que nunca pierdas esa chispa.