×
Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
ver +
Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila.

" Comentar Imprimir
10 Octubre 2016 03:00:00
Nos la estamos acabando
Para quienes no cuentan con recursos para visitar a un médico particular o acudir a un hospital privado en caso de emergencia, las prestaciones del Instituto del Seguro Social siempre serán visto como una bendición, pero con un sabor amargo.

No se trata de ser mal agradecido pero la verdad de las cosas es que tampoco el IMSS, está haciendo favores a nadie, ya que por algo descuentan de manera religiosa un porcentaje de los pagos de nómina a trabajadores y un porcentaje mucho más elevado a los patrones, porque dizque son los que tienen más dinero.

Ahora bien, tampoco se puede decir que los derechos habientes no son una perita en dulce, puesto que no cuidan las instalaciones deteriorándolo más y contribuyendo aún más a una mala imagen, por donde quiera de sus áreas, principalmente aquellos en donde están las salas de esperas de los consultorios de la medicina familiar, al igual que el de los especialidades, en donde se puede observar el cúmulo de sobrantes de alimentos, así como las envolturas de éstos y los alimentos chatarra que son los que más predominan, pero tampoco pueden faltar los envases de todo tipo de bebidas.

Ahora bien, si eso lo multiplicamos por los familiares de los pacientes en donde es muy común ver que son acompañados no solo por sus conyugues sino también los de sangre directa como los hermanos y hermanas, niños quitos, o bien hasta con la abuela, es decir, todo como si fuera un plan de salida familiar a un día de campo. Así que aquellos quienes nunca han ido a hacer uso de los servicios del Instituto del Seguro Social, son ajenos a los que estoy escribiendo quedándome corto den palabras porque hay cosas que se observan y difíciles de describir e inverosímil para ser una realidad.

Pero tampoco el personal de limpieza o bien como se les conoce en el IMSS, personal de intendencia, juegan un papel muy importante de total indiferencia ante la suciedad, así como su apatía personalidad que los distingue, solamente se ven pasar con un trapeador hechos garras y más sucios que el mismísimo piso.

Sale sobrando los avisos o letreros sobre el cuidado de las instalaciones, así como la prohibición de la introducción de alimentos, siendo una contradicción con aquel proyecto en la que se habilitara la instalación de las cadenas de las tiendas Oxxo, en donde solamente van a contribuir a en dos cosas. La primera el aumento de más basura dentro de las instalaciones del IMSS, y el aumento a la obesidad.

Ésta última novedad sobre las tiendas Oxxo, solo puede ser un indicador de la desesperación de los ingresos y mal uso de las mismas sobre las cuotas del IMSS, sin tomar en cuenta que el 90 por ciento de los impuestos que pagamos los mexicanos van destinados para pagar las pensiones de monopolios como la CFE, y PEMEX, y así como el del mismo Instituto Mexicano del Seguro Social, es decir, cuánto dinero hubo de por medio por parte de ésta cadena de tiendas de conveniencia para poder instalarse dentro de las instalaciones de este instituto gubernamental de salud.

Es definitivo que el Instituto de Seguro Social nos lo estamos acabando entre todos, desde personal que pertenece al gremio sindical de éste instituto de gobierno de salud, con los robos no solo de medicamentos, sino hasta de equipo especializado usado en las salas de operación, así como la perdida de máquinas para sacar rayos X, el mal cuidado de las instalaciones de los derechos habientes y aquellas participaciones por parte del gobierno federal para combatir enfermedades que se están convirtiendo en problemas social como es el tratamiento de cáncer, la diabetes, la hipertensión y la obesidad infantil, así como la de adultos.

Pero lo peor de todo es más que evidente la negligencia, la apatía, y pereza por parte de los directivos de cada una de sus delegaciones por permitir todas estas irregularidades. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) http://www.intersip.org

" Comentar Imprimir


COMENTARIOS


columnistas

top-add