STRIKE DOS.- Incluso en una ocasión, cuando uno de sus maestros, que es su cátcher, le pide determinada pitchada, éste se niega a obedecerle porque considera que tal lanzamiento lo domina y con eso podrá vencer al contrario, pero sucede que el catcher se levanta y le susurra al bateador el tipo de pitchada que le van a enviar, por lo que ya con esa advertencia, logra conectar el imparable, eso se lo hace saber el catcher al pitcher, quien por poco y termina golpeando a su maestro. Todo esto viene porque en la actualidad yo he notado que en Saraperos, teniendo un buen bateo y un superior pitcheo que la campaña anterior, las cosas no están funcionando, y en cada partido se les dificulta para poder obtener el triunfo, y esto creo que no es otro síntoma, que la falta de ubicación y concentración en el juego, eso es todo.
PONCHE.- Es inexplicable que un día apalean a los Sultanes y en los dos siguientes encuentros, muy apenas batean y hacen cinco o seis carreras en 18 entradas. Creo que sin temor a equivocarme, Saltillo tiene un superior equipo que los Sultanes de Monterrey, y si lo demostraron el martes, ¿por qué no seguir con ese mismo ritmo el miércoles y jueves? Incluso en el último juego limitarlos en tan sólo dos imparables, creo que es tiempo de que jugadores y cuerpo técnico del equipo se pongan la camiseta del sarape y que la defiendan con alma, vida y corazón, es cierto que no son nativos de esta ciudad, pero están representando a nuestra ciudad. Hay muchos saltillenses que creen en ustedes, así que no les pueden fallar, tienen un buen equipo y le pueden sacar mucho provecho en cada juego, así que, adelante… Amigos, gracias por su lectura y feliz domingo.
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