Hace aproximadamente 28 años, llegué a Saltillo, procedente de mi natal la Perla de La Laguna. Fueron los tiempos en que no habíamos muchos “fuereños” y nos identificaban como los “invasores” de Torreón. No faltó quién y quienes hasta una canción nos compusieron, pero como buenos tercos, hicimos oídos sordos y seguimos ya no tanto de “fuereños”, pues cuando vamos de visita a la tierra que nos vio nacer, crecer y a muchos desarrollarnos profesionalmente y no faltan los torreonenses que de inmediato nos cuestionan con un “tú ya eres saltillense”.

Eran los tiempos en que si el fin de semana no se iba de paseo a la Sierra de Arteaga o bien a la Alameda de Arteaga, a disfrutar la vendimia, corríamos a Monterrey, en donde por igual los “invasores” y saraperos encontrábamos hartas opciones de pasar el sábado o domingo.

Hace 28 años, su servidor y familia, entre los lugares que visitábamos como distracción o bien a comprar eran las muy reconocidas pulgas “Del Río” y la “Lincon”, donde había un amplio surtido de videocaseteras, televisores, componentes, ropa con marcas originales y piratas, perfumes, abarrotes como cajas de harina para pastel, chocolates, dulces, etc. y claro, todo de contrabando, pues ésa era su distinción sabida públicamente.

Después conforme fue avanzando la época, en esas dos pulgas y otras más, se conseguían las películas y música pirata e infinidad de artículos preferentemente de manufactura estadounidense. Después aparecieron los producto made in China.

Todo era en cantidad mayores de tal manera que los visitantes nos quedábamos sorprendidos, pero además admirados de “cómo pasaban tantas cosas chuecas” y claro, lo razonábamos que por el puente, pero la interrogación por el exagerado contrabando.

Después de 28 años, el domingo antepasado se publicó una noticia a 8 columnas en el periódico de más circulación en el norte del país dando a conocer que agentes de la famosa y tan cacareada AFI, apoyados por otros cuerpos policiacos y elementos militares, habían decomisado miles de productos piratas grabados en CD’s, DVD y software y la publicación fue acompañada de que habían “reventado” diez laboratorios en donde se hacía todo el material musical, fílmico, etc., conocido como pirata.

Fueron detenidas 14 personas, encabezadas por Gabriel Ayala Romero, más conocido como “El Gaby” y quien era el surtidor o distribuidor de las pulgas Río y Mitra.

Hace 28 años su servidor el “fuereño” y cientos y hasta miles de saltillenses y regiomontanos sabíamos que ahí había todo lo que se quisiera de fayuca, antes de que nos abrieran las fronteras.

Cuando por la mañana del domingo antepasado compré en un crucero el diario que da la gran noticia, me dije “oh, sorpresa”, hasta ahora se dieron cuenta las autoridades responsables de combatir el contrabando y la falsificación de CD, D.V.D., software, etc.

Es probable que algunos de los elementos militares y policiacos que reventaron los laboratorios para falsificar música, películas, etc., así como el haber hecho el decomiso de miles de artículos apócrifos, todavía hace 28 años no nacían, pues la verdad son muy “chavos” quienes ahora incursionan en las filas policiacas y militares, pero las autoridades como instituciones ya tienen bastantes decenas de años, como para que no se hayan dado cuenta de que hace, al menos, por lo que vi a inicios de los años 80’s existía e iba viento en popa la venta de productos falsificados en las pulgas Río y otras más de las que nos dieron la sorpresa de que “habían encontrado contrabando”.
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