Mucha, profesor.

- Nadie se esperaba tantas.

- No. Al parecer la meta eran veinticuatro.

- Y fueron cuarenta y dos. Es más: Felipe Calderón en su cuenta de twiter comentó que la cifra se había invertido.

- Pues sí. Mismo números en diferente orden.

- Se mostró orgulloso.

- ¿De qué?

- ¿Cómo de qué? De las medallas.

- ¿Y él por qué se tiene que sentir orgulloso?. ¿Cuántas ganó o en qué ayudó?

- Esta hazaña fue bajo su gobierno.

- Pura casualidad.

- ¿Casualidad?

- Por supuesto. Fue una casualidad que los juegos panamericanos tuvieran como sede a Guadalajara, cosa en la que NADA tuvo que ver él.

- ¿Y todos los programas deportivos en marcha durante su administración?

- Puro cuento profesor. Mire: El equipo de tae kwon do fue a Las vegas.

- Ya me lo había comentado. Y se trajo quince medallas de oro.

- No, quince medallas de oro, no. LAS QUINCE medallas de oro en disputa se las trajeron.

- ¿Y no hay mérito del gobierno en ello si fueron atletas de la federación de tae kwon do?

- Los boletos, el hospedaje y los alimentos los pagó “Fundación Tel Mex”, no el Gobierno. Si los atletas se hubieran atenido al gobierno no sólo no ganan, no van.

- ¿Por qué?

- Por los gastos de esos cuantos días y que pagó Telmex, es lo que le da el Gobierno a la federación en todo el año.

- ¿Y entonces por qué en los panamericanos hubo tantas medallas?

- No fue porque mejoraron los atletas. Nuestros atletas son buenos.

- ¿Por qué entonces, no siempre ganan? ¿Porque no compiten como locales y no tienen el apoyo del público?

- Porque al presentarse aquí, en donde no les cuesta y no tiene que pagar nada la Conade, pueden competir los buenos.

- ¿Y en las olimpiadas no?

- A las olimpiadas van los amigos, los recomendados, los parientes y las amantes de los federativos, no los verdaderos atletas. Los verdaderos atletas SÍ pudieron competir en esta
ocasión y allí están los resultados. Y los federativos, vea usted: El “Tibio” Muñoz yendo segundos antes de que nuestra medalla de oro en clavados comenzara con sus saltos
desde la plataforma, a gritarle por qué no usó el traje de baño de la firma patrocinadora y no lo usó porque nadie se preocupó por preguntarle su talla. El que le dieron la incomodaba
y un atleta no puede trabajar incómodo. Y menos después de recibir gritos y amenazas. ¿Es la manera en que los directivos apoyan a nuestros atletas? Los nuestro fueron buenos,
pese al “Tibio” y al estúpido programa deportivo del Gobierno federal.





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