En esta ocasión te comento que el 21 de mayo de 1914, Saltillo estaba de fiesta, pues mi General Francisco Villa llegó a esta bella ciudad a las 7 y media de la tarde, seguido de sus dorados, venía de tomar Paredón. Ese día el General Villa dio un discurso improvisado en el Hotel Coahuila, que estaba ubicado en lo que hoy es la calle de Allende, entre Juárez y Victoria. Esa noche hablaron Villa, Roque González y Raúl Madero.

El día 22, Pancho Villa repartió dinero, como era costumbre, después de ganar una batalla o tomar una ciudad, hubo fotos con los generales para dejar testimonio del triunfo.

Pancho se enteró de que había soldados federales en Saltillo, contactó a Don Venustiano Carranza, quien dio la orden de fusilar a los prisioneros y dar ese mismo trato a cualquier federal que fuese capturado.

Dicen que por esos días, antes de que Villa llegara a esta hermosa ciudad, en Saltillo se presentaba un circo, al cual se le escapó su león, comentan que los federales lo capturaron y lo encerraron en la cárcel, donde estuvo por tres días; el león, hambriento, rugía, luego dicen que el león desapareció, y no faltaron lenguas exageradas que afirmaban que el pobre león había sido cenado por los villistas.

Aquí en Saltillo se reunieron dos ejércitos, el de Villa y el de Pablo González, la división del Norte y la del Noreste, aquí, los dos generales discutieron, la querella comenzó por un reclamo de Pancho sobre Pablo, ya que éste no le había ayudado en las tomas de Torreón, San Pedro y Paredón, cuentan a punto estuvieron de sacar sus pistolas, si no fuera por la intervención de Antonio Villarreal, quien calmó los ánimos.

Esa noche, más calmados, los generales cenaron juntos y se pusieron de acuerdo para decidir hacia dónde partiría cada uno de los ejércitos. Nunca hubo amistad nuevamente entre ellos.

El general Francisco Coss dijo: “A Villa y a mí nos gustaba bailar mucho y no lo hacíamos tan mal, pues en Saltillo nos abrían salas y todas las muchachas andaban atrás de los Panchos”.

Se organizó un baile para festejar el triunfo, ahí donde está la Benemérita Escuela Normal del Estado, testigos dicen que la pista de baile se vaciaba para ver bailar a los dos generales, cuentan que parecía competencia de a ver quién bailaba más y mejor entre los dos Franciscos.

Aquí en Saltillo no sólo estuvo Villa, no sólo bailó en la Normal, también las malas lenguas dicen que mi general Francisco Villa, aquí en Saltillo se cenó un León.