Dice la señora: una cosa es la pobreza y otra la falta de higiene y moral.

Así percibe a la pareja andrajosa y maloliente que esculca la basura.

Le dijeron que no están casados, sólo arrejuntados. Y que tienen cinco hijos, entre los dos.

Técnicamente la dama que critica tiene razón: Los valores no se dan fácil en medio de la miseria.

La higiene tiene que ver con jabón, agua corriente, ropa limpia; todo cuesta y mucho. El matrimonio, la familia legal, son moneda corriente en la sociedad normal, no en el inframundo.

Por eso no basta con dar limosna ni subsidios a la pobreza extrema.

Mejores armas son la educación, el empleo, los servicios básicos.



.(JavaScript must be enabled to view this email address)
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb