Proponemos 10 razones que pudieran ser determinantes para que hoy la señora Vázquez Mota sea la primera candidata presidencial, con posibilidades reales de llegar a Los Pinos.
1.- Ganó, porque desde su salida de la secretaría de Educación Pública –de donde fue enviada a la coordinación de los diputados azules, precisamente para sacarla de la jugada presidencial–, la señora Vázquez Mota entendió que la señal era parecida a la que vivió Calderón, cuando fue echado de la Secretaría de Energía por el entonces presidente Fox. Una señal que confirmó al equipo de Josefina, que no eran menores sus posibilidades de alcanzar la candidatura presidencial.
2.- Porque luego de ese revés, en lugar de amilanarse, la señora Vázquez Mota fortaleció e hizo competitivo a su equipo. Y con tiempo suficiente se preparó para enfrentar lo que ya se anunciaba como una virtual elección de Estado. ¿Por qué? Porque era evidente que desde todos los flancos –Los Pinos, los estados gobernados por el PAN, y desde la dirigencia nacional azul–, se favorecía la candidatura de Ernesto Cordero.
3.- Alcanzó el triunfo, porque durante años se resistió a morder el apetitoso anzuelo de la candidatura al gobierno del Estado de México; zanahoria con la que primero fue tentada y luego resultó golpeada. Y es que siempre dijo “no, no y no”, a la candidatura mexiquense; negativa que a la vuelta del tiempo, resultó exitosa para su causa.
4.- Logró la candidatura porque todos o casi todos los adversarios de la contienda en el PAN resultaron verdaderos bultos, luego de la muerte de Juan Camilo Mouriño, el que estaba llamado a ser el sucesor de Felipe Calderón.
5.- Y es que mientras que la señora Vázquez Mota fue bajada de una secretaría de Estado, el presidente Calderón mandó a foguear a muchos otros, como el propio Ernesto Cordero, Alonso Lujambio, y Heriberto Félix Guerra, a los que –según dijo Calderón–, les entregó un Ferrari, pero no supieron manejarlo. Al final ninguno creció.
6.- Porque al tiempo que se desgranaba la mazorca de precandidatos presidenciales azules –llegaron a ser hasta 11 aspirantes–, y que éstos se mostraban peleoneros y rijosos, la señora Mota diseñó y siguió al pie de la letra una estrategia de imagen personalizada, en donde ofreció a los electores en general, y a los panistas en articular, una cara amable, simpática, alejada de la camorra y del pleito, sin abrir sus cartas y menos confrontarse –dentro y fuera del PAN–, para no poner en riesgo su imagen. Sólo vendió la cara amable. Hoy –como es evidente–, la estrategia ya es otra, desde el discurso del pasado domingo, que dijo que el enemigo a vencer es el PRI.
7.- Ganó porque el resto de precandidatos azules –salvo Santiago Creel–, no sólo llegaron muy tarde a la contienda, sino que nunca encontraron la fórmula para vender una imagen personalizada, única y diferente, que los convirtiera en alternativa. Y el caso de Creel terminó siendo penoso. Perdió casi 30 puntos de aceptación en 18 meses, y nunca entendió que su mejor carta era la de una alianza antes de perder todo.
8.- Ganó porque al llegar a tres la “caballada azul”, fue evidente que Ernesto Cordero era el “delfín presidencial”, lo que si bien movió a toda la burocracia del Gobierno a favor del ex secretario de Hacienda, también convirtió en víctima de la perversidad política –a los ojos del electorado en general y de la militancia, en particular–, a la señora Vázquez Mota.
9.- Y fue tan burdo y abrumador el aparato a favor de Cordero –incluido el cochinero del día de la elección, en donde afloraron todos los vicios del viejo PRI–, que en las encuestas, Cordero no subió del 20% de las preferencias. Eso sí, cuando operó la maquinaria fraudulenta del PAN, Cordero alcanzó casi 40%; porcentaje que no le alcanzó para desplazar a Vázquez Mota.
10.- Y ganó porque luego del desencanto casi generalizado de los políticos barones, la eventual posibilidad de una mujer en Los Pinos –como presidente de todos los mexicanos–, no es mal vista por un sector amplio de ciudadanos y electores. Más aún, nadie puede descartar que pudiera dar el campanazo.
Ahora veremos otra cara de la señora Vázquez Mota; veremos a la mujer propositiva, agresiva, crítica y que tiene como principal objetivo, dejar atrás a López Obrador y polarizar la elección con el PRI de Peña Nieto. Al tiempo.
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