Por lo pronto, hoy Tlacotalpan, mi Tlacotalpan, está inundada y, aunque es pueblo pescador y ribereño, no tiene la costumbre de que el agua se meta en sus casas. Vitico, que es el cronista de lo que ahí ocurre, de lo fasto y lo nefasto, nos reporta: “...que ahora sí, ya nos cargó el pintor...” La verdad, es que todavía no nos ha cargado, pero como que se le siente.
Tengo 66 años y no recuerdo una temporada de lluvias tan maciza, constante y duradera. Cuando, por algún milagro celestial deja de llover en todo un día, hay campanas de fiesta en mi corazón.
La policía, según me reportan mis agentes ahí destacados, aprovechó el buen tiempo del domingo para darle el apañón a "La Barbie" que tiene tipo de señor decente (creo que ayudaba en misa de doce). Todos los cuicos están muy contentos y todos decían que la aprehensión de “La Barbie” era el resultado de un largo trabajo iniciado en 1974 por su corporación. Éste fue el año del primer delito de “La Barbie” cuando sustrajo todas las donas de la escuela “Chucho el Roto” que, a la sazón, infestaba después de múltiples expulsiones. Y ya voy terminando. El trabajo y Jaime Sabines me reclaman. Me parece muy bien que hayan pepenado a “La Barbie” y también me da mucho gusto que Felipe Calderón, en un gesto entre circense y bíblico, se haya aventado a caminar sobre las aguas, cosa que no logró, pero tampoco se hundió y así se la llevó un kilómetro. Nos tenía a todos with the Jesus in the mouth. Todo resultó bien y, salvo la pulmonía cuata que muy probablemente le dé a nuestro Mandatario, en este país todo marcha.
¿QUÉ TAL DURMIÓ? MDCCCXCII (1892)
MONTIEL.
| Comparte ese artículo: |
|



