7 lecturas





* La autoridad debería ser más cuidadosa en explicar cuestiones básicas de estas acciones y no sólo preocuparse por el impacto mediático.

* El lunes pasado participé en el Chat del Universal con el tema: blindaje financiero derivado de la línea de crédito solicitada al FMI.


Realmente quedé sorprendido del enorme interés que existe por estos temas, medido por el número de preguntas, que por cierto me fue imposible contestar en su totalidad debido al tiempo siempre limitado. Por esa razón prometí a los amables lectores que trataría con más detalle este tema en mi columna semanal, así como en mi Blog Tintero Económico Diario. Pero también, tengo que señalarlo, quedé sorprendido por la enorme desinformación de la población, y en esto sin lugar a duda tiene una responsabilidad la autoridad. Siendo temas tan sensibles, es increíble que los mecanismos de difusión e información oficial simplemente sean limitados, y enfaticen sólo aspectos mediáticos sin tratar realmente de explicar cuestiones elementales de educación económica y financiera. No hay que sorprenderse que exista, en muchas ocasiones, ideas equivocadas que pueden ser utilizadas de manera inadecuada por intereses, estos sí muy bien definidos. Trataré de hacer mi parte, desde una perspectiva académica. Por cierto, se publica el comunicado conjunto de la SHCP y de Banxico, pero poco esfuerzo se hace para dar mayor explicación, poco más didáctica. En el comunicado semanal del vocero de Haciendo se hace alguna referencia, pero podría pensarse en una explicación más útil y reducir el espacio otorgado a los reportes de entidades financieras. Que ellos se encarguen de difundirlos. El público quiere saber que piensa la Secretaria. Por espacio sólo aclararé algunos aspectos útiles para entender esta decisión gubernamental, que desde luego considero acertada en principio.

Primero es útil que la gente entienda qué es una línea de crédito. Por ejemplo, cuando se pide una tarjeta de crédito, generalmente ésta se entrega con una línea de crédito definida, digamos 30 mil pesos (lo que algunos llaman tope de crédito). No quiere decir que le deba al banco ese monto. Si uso la tarjeta para pagar una comida, digamos por 500 pesos, entonces en ese momento utilizo ese monto de mi línea de crédito, y esos 500 pesos son mi deuda con el banco (más intereses), no los 30 mil pesos. Puedo usar más o no usar nada. Eso es precisamente lo que implica solicitar la línea de crédito al FMI. Si no se usan los recursos, pues no hay endeudamiento. Por ejemplo, cuando explotó la crisis en octubre pasado, la Reserva Federal otorgó a México (y otros países) una línea de crédito por 30 mil millones de dólares para hacer frente a la demanda de dólares en sus mercados de divisas que estaba provocando un abrupto abaratamiento del peso respecto al dólar (depreciación). Hasta este momento esos recursos no se han utilizado, aunque Banxico anunció que se subastarán 4 mil millones de dólares el 21 de abril. No debemos los 30 mil, pero si se usan los 4 mil, eso si será deuda.

Un segundo tema a explicar con más detalle es la diferencia entre este tipo de préstamo nuevo y el tradicional, que usualmente es un villano en la historia económica de nuestros países. De manera breve, lo que busca el FMI es hacer frente a una contingencia internacional en esta crisis que ha significado una demanda extraordinaria de dólares en los mercados emergentes porque los inversionistas tienen una enorme desconfianza en los instrumentos y monedas locales en este momento. A esto hay que agregar que muchas empresas, en su actividad cotidiana, requieren de dólares para pagar deudas contraídas de manera normal por su tipo de actividad (otra historia es la de los derivados o los especuladores). Este fenómeno provoca un desbordamiento en los mercados de divisas de nuestros países, abaratando las monedas locales. No sólo no entran capitales, sino que salen por este mismo proceso de incertidumbre. Esto puede provocar una crisis en nuestra cuenta de capital en la balanza de pagos, lo que sería desastroso. La idea de estas líneas de crédito es mandar la señal de que la autoridad estará en condiciones de atender esta demanda de divisas, buscando reducir la incertidumbre y evitando una debacle mayor en nuestra moneda (esto es lo que se menciona como garantizar liquidez). Pero, a diferencia del pasado, ahora el país que puede obtenerla debe tener condiciones macroeconómicas “sostenibles”. Por eso al otorgarse no requieren de condiciones o metas a cumplir (no hay condicionalidad). Los préstamos tradicionales eran el último recurso de un país que había caído en crisis profunda porque sus fundamentales macro estaban mal, por eso el FMI imponía condiciones a cumplir.

Finalmente, es entendible que la gente esté preocupada de si esto implica un aumento en deuda y un costo para el contribuyente, lo cual consideran acertadamente injusto ya que algunos beneficiarios directos son empresas que actuaron irresponsablemente. También hay que explicar por qué esto implica un costo menor que no hacerlo. A mí se me acabó el espacio, pero creo que la autoridad debería dedicar más tiempo y recursos a explicar estos detalles, y mayor difusión. Esto es precisamente la transparencia.

Comentarios: .(JavaScript must be enabled to view this email address), http://wwwtinteroeconomico.blogspot.com/
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb