Necesitaré ayuda para a) entender los acontecimientos, b) conocer el nivel del daño y c) reparar lo que sea posible. Lo primero será más complicado, segura estoy, pues a mi edad, con mi profesión y siendo tan necia como soy, no veo por dónde pueda llegarme la convicción de que todo este asunto no es producto de mi muerte y posterior viaje al inframundo.

Ella se llama Diana –léase Daiana- y es estudiante de un CETIS. Él se llama Kalimba y es artista de la farándula. Ella lloró aproximadamente 467 litros de lágrimas porque, dijo, él abusó de su inocencia. Los medios dedicaron 1,087 toneladas de papel y 672 horas tiempo aire para publicar a diestra y siniestra el asunto. Los padres afirmaron que ella sería incapaz de hacer semejantes cosas y si las estaba describiendo tan puntualmente, con lujo de detalles, no fue por experiencias anteriores, sino debido a cuánto los acontecimientos la dejaron marcada y para siempre. Pero que se me hace: Quienes quedaron marcados para siempre son los 11 millones de muchachos mexicanos siempre a la espera de encontrar buenos argumentos para tener relaciones sexuales a temprana edad.

¿Cómo dicen? ¿No les parece una buena razón el caso de esta muchachita quintanarroense? ¡Pero cómo no, si se trata de ganar muchos millones! No, ciertamente, nadie habló de un ejemplo para aprender valores, tampoco fue una lección de defensa personal ni, mucho menos, un paradigma de la honestidad, pero… ¿quién necesitaría de todo eso cuando, teniendo tan buenas relaciones como las de Diana, desde los 17 años se cobran sumas con muchos ceros por mentir, exponerse, engañar y burlar a media sociedad? -porque la otra mitad lo sospechó desde un principio.

Voy por partes: ella debió ser actriz antes que alumna del CETIS; Kalimba debió ser más suspicaz cuando una niña tan inocente se le acerca demasiado, producto, seguramente, de una confusión. Quedan los medios, los padres y yo.

a) Los medios, siendo una institución social, no tuvieron miramientos para publicar desnuda a esta chica que recién acababa de quedar a los ojos de todos como la inocente burlada; eso confirmó que las relaciones sexuales son muy beneficiosas en nuestra sociedad.

b) Los padres, porque volvieron a descuidarse y alguien más engañó a la niña “obligándola” a posar lo más desnuda y sexy posible para mostrar sus discutidos encantos de mujer a todo el país.

c) Yo, porque no tengo ni la más remota idea de cómo enseñar valores a mis alumnos cuando todo en derredor está en mi contra.

NOTA: Querido abogado incómodo: Mucho gusto me ha decirle cuán bella es su historia y lo alentador de la provocación que llevó a ese fin. Nada de tristezas. Don Quijote: Los recuerdos no son gigantes, sólo molinos de viento.

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