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Guillermo Fárber
Guillermo Fárber
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Guillermo Fárber (25 de septiembre de 1948, D.F.) estudió ciencias y técnicas de la información y una maestría en administración; se ha desempeñado como reportero, redactor, guionista en Televisión Independiente de México, comentarista político en Radio 13, radio Fórmula, Radio ABC, conductor de ¡Cámara con los grillos!, primer programa de periodismo puramente palamentario en la historia de la radio mexicana, editor del portal mexico.com, columnista político en publicaciones como Vértigo, Excélsior, Noroeste de Mazatlán y Culiacán, Sinaloa, Por esto!, de Yucatán, comentarista de televisión en Canal 40, coordinador de Información en el Instituto de Desarrollo de Recursos Humanos del gobierno del Estado de México, y en un sinfín de puestos relacionados con la comunicación y la mercadotecnia. Entre sus publicaciones se encuentran, Elogio d ela locura de un ave desairada, Costa-Amic, 1976; El mexicano diseñado por el enemigo, V Siglos, 1976; A imagen y semejanza (novela política), siglo XXI, 1992; Política de competencia en México: desregulación económica 1989-1993, FCE, 1993; Adiccionario del chacoteo, Sansores y Aljure, 1997; Fobaproa: bomba de tiempo (coordinador y coautor), Times, 1998; La nueva crisis de México (en colaboración), Aguilar, 2002; ¡Déjate de pendejadas!, Excélsior, 2003.

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18 Noviembre 2016 04:05:00
Sarcasmos
Mi meta en la vida es ser tan buena persona como mi perro cree que soy.

BANCOS BUITRES

La ley Glass-Steagall fue promulgada por Franklin D. Roosevelt tras la catástrofe que provocó en 1929 la especulación financiera de los Roaring de los 20. Exigía la separación de los servicios bancarios y los de riesgo (bancos de depósito por un lado, bancos de inversión y hedge funds por el otro). Esa limitación protegió de maravilla los ahorros de la sociedad gringa al separar las inversiones “seguras” de las inherentemente inciertas, pero limitó las ganancias y el poder de los bancos. Esa básica protección legal fue derogada en 1999 por los hipercorruptos Bill Clinton y Robert Rubin, y sustituida por la “Glass-Stealing” (Financial Services Modernization Act) que permitió ooooootra vez la consolidación bancaria en un puñado de megainstituciones, la que desde entonces concentró la riqueza en el 1% del 1% y empobreció al resto de la sociedad.

PRONOSTICADORES

“La victoria tiene mil padres; la derrota es huérfana”, Napoleón. Cuando en los meses anteriores a la elección gringa yo arriesgaba la opinión de que el triunfo de Hillary no era del todo una cosa segura (y por ello, entre otras cosas, la invitación de Peña Nieto podía no haber sido descabellada pues de seguro algo sabía), se me venía el mundo encima: lo menos que recibía eran miradas de burla y frases sarcásticas. ¿No todas las encuestas apuntaban a un landslide de Hillary? ¿Cómo podía yo decir tal burrada? Ahora nadie (y lo repito: NADIE) reconoce haber sido partidario de Hillary y algunos hasta tienen el descaro de decir que ellos también pronosticaron la victoria de Trump. Ay, la humanidad, tan reacia siempre a reconocer haberse equivocado.

ELECCIONES EN EU

Hay aprox 220 millones de ciudadanos con derecho a voto. Hillary y Trump obtuvieron casi 60 millones cada uno (cifras oficiales, muuuuuuy cuchareadas). En todo caso, ¿dónde se fueron esos 100 millones de votos faltantes? Casi todos, a la abstención, salvo una pizquita para cada candidato independiente. O sea, lo normal en todas las “democracias”.

MAKE AMERICA GREAT AGAIN

Desde que DONALD Trump ganó, “Ningún sueño es demasiado grande”. Pero la dualidad domina en todo el cosmos. O sea que ninguna pesadilla está ahora fuera de las posibilidades.

REVOLUCIONES DE COLOR

Esto ya es un choteo. Los borlotes financiados por George Soros no parecen tener fin y los colores se le están agotando. En 2003 fue la Revolución Rosa en Georgia. En 2004, la Revolución Naranja en Ucrania, que tardó 10 años en tumbar al gobierno legítimo (corrupto, pero legítimo). En 2005 fue en Kirguistán la Revolución de los Tulipanes; no tuvo éxito. En 2011, en Rusia, la Revolución Blanca Nieve, que también fue infructuosa (gracias a Putin). Entre 2010 y 2013, la Primavera Árabe sacudió Túnez, Egipto, Libia, Siria, Yemen, Argelia, Omán, Jordania, Sahara Occidental, Mauritania, Líbano, Kuwait, Sudán, Irak, Irán, Marruecos, Palestina EAU y Qatar. Y ahora Soros desata la Revolución Púrpura en EU, tras el inesperado triunfo de Trump sobre su cuatita Hillary Clinton.

En todos los casos, el objetivo de estos borlotes es forzar una respuesta severa del Gobierno que mate civiles y provoque más ardor social, avive las protestas, endurezca la represión, etcétera, en el clásico círculo vicioso del caos inducido que “justifique” la intervención foránea. El argumento que sigue es evidente (fuera de la ley, pero políticamente correcto por dizque “humanitario”): un gobierno que mata a sus propios ciudadanos es ilegítimo y por tanto debe ser derrocado por cualquier medio.

https://youtu.be/gyxNv9ogmI8 A lo mejor habría que recordarle el pequeño detalle de que EU no es Libia ni Trump es Gadafi, ¿no? En fin, es cierto que hay mucho malestar entre amplias capas de la sociedad gringa, en ambos bandos, y que esta está muuuuuuy armada. ¿Se pueden armar los cocolazos? Me temo que sí; no lo veo probable, pero es posible. Como que todo puede pasar de aquí al 20 de enero, cuando Trump debe asumir el poder.

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