QUESQUE TENÍA EL PELO LARGO y la cara de caballo… Quesque brincaba las trancas flotando… Quesque se escuchaba el grito por toda la colonia.

LA LLORONA…

CASI MÍTICO PERSONAJE, que en cada región tiene distintas formas.

PERO SIEMPRE es lo mismo.

BENCHO MONTOYA dice que la vio, una noche en que venía algo pasado de copas, por el camino del Aguacate…

EL PELO LARGO hasta la cintura, castaño… lacio… melena que caía como una cascada… melena que se dejaba mecer por el viento.

LA ESPALDA descubierta con aquel vestido blanco de lino… blanco de tan blanco.

LARGO QUE ARRASTRABA y se pegaba a las sinuosas formas del cuerpo.

¿QUÉ HACÍA a esas horas por ahí? NO SE LO preguntó Bencho…

NI SIQUIERA dudó en chistarle para lanzarle algunos piropos… si era mujer, si se vestía así…

SI ANDABA a esas horas de la madrugada por la calle, seguramente buscaba o vendía la aventura.

A UNOS OCHO metros de distancia el piropo fue más decidido… “¿No quieres quedarte conmigo esta noche, mamacita?”…

ELLA SE detuvo…

ASÍ NADA MÁS, se detuvo en seco… Bencho hizo lo mismo, expectante.

ENTONCES UN VIENTO fresco sopló desde el lado del río… un extraño viento que meció las ramas de una guácima.

BENCHO MIRÓ hacia arriba… hacia las ramas secas…

LUEGO MIRÓ hacia la mujer que seguía inmóvil… ¿Cuánto tiempo pasó? NUNCA LO SUPO, para él fue una eternidad.

ES QUE MIENTRAS esperaba a que la mujer se diera vuelta, pasaron por su mente todas las historias de terror…

¿Qué sería aquella mujer? FUE ENTONCES que pensó lo que antes se le había olvidado… ¿y si fuera una aparición?… ¿y si iba para el río? ¿Y SI ERA un espectro de la noche?
SE ACORDÓ de Nicolás, el que había quedado mudo de por vida luego de que se le aparecieron los duendes, dicen sus hermanos…

GAUDENCIO QUEDÓ loco y con los ojos pelones desde que tuvo aquel encuentro con un ser espantoso, de ojos colorados y saltones…

¿Y QUÉ DECIR DE DOÑA LUPE?… ella se murió cuatro días después que el “nagual” se convirtió de perro en cristiano ante sus ojos.

POR ESO BENCHO se quedó inmóvil… con la íntima certeza de que al volver el rostro, aquella mujer iba a mostrar algo digno del espanto.

UN HORROR indescriptible…

TRAGÓ SALIVA y se quedó con un gemido ahogado en la garganta.

DECIDIÓ QUE no la esperaría…

SE DIO LA VUELTA e iba comenzar una carrera, cuando la sangre se le heló en las venas… un escalofrío le recorrió toda la columna vertebral…

ALLÍ ESTABA ELLA, otra vez de espaldas… otra vez de blanco… otra vez hermosa.

CORRIÓ PARA EL RUMBO de los gallineros, pero no avanzó 20 metros antes de topársela de nuevo.

LUEGO EL SUELO se le hundió…

ASÍ, SE LE HUNDIÓ y lo tragó la tierra.

NO DESPERTÓ, en realidad… se dio cuenta que iba por un tobogán y fue a desembocar hasta su cama, en donde apareció sentado.

SU MUJER, dio la vuelta de repente y le dijo…

“¡AH QUÉ ESCÁNDALO HACES!… ¿no puedes llegar como la gente?”

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