×
Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
ver +
Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila.

" Comentar Imprimir
01 Diciembre 2016 02:00:00
Simplemente no está en la agenda
Cuando se habla de desarrollo y economía siempre se piensa en la inversión de grandes capitales como son un corredor industrial, o bien la instalación de un gran corporativo ya sea nacional pero que mejor internacional.

Para los políticos éste tema siempre será de mayor importancia tal vez porque son más vistoso o como dirían ellos, “suena más”. Sin embargo, hay muchos temas que simplemente le restan importancia precisamente porque no son populistas prefiriendo borrarlo de la agenda.

Uno de éstos temas que simplemente las autoridades prefieren no tocar o bien se hacen de la vista gorda para no generar un pánico entre la población o simplemente para no ahuyentar las inversiones industriales. Siendo el vital líquido uno de los más explotados, pero sobre todo en aquellas regiones en donde son consideradas zonas conurbadas son las que más sufren como es el caso de la Comarca Lagunera, porque cada día el agua subterránea de Coahuila y Durango se contamina de arsénico por el descenso paulatino de los niveles acuíferos siendo mayor la extracción que la recarga.

Para poder frenar ésta situación hay que hacer efectiva la veda para que no se extraiga más agua de la absolutamente necesaria, y esa es para consumo humano, pero por desgracia existen intereses de por medio entre políticos e industria que no lo respetan.

Actualmente ya se dificulta distribuir agua de buena calidad a través de los pozos de servicios en los municipios coahuilenses de San Pedro, Matamoros, Viesca y Francisco I. Madero. Lo mismo sucede en Durango con las cabeceras municipales de Tlahualilo, Mapimí, San Juan de Guadalupe y Simón Bolívar.

Como en nuestro país nunca ha existido un programa que se adapte a las necesidades del campo para planificar el tipo de siembra de temporada que a su vez ayude a los productores para que no se sature el mercado o simplemente para cuidar nuestros recursos, se ha permitido durante años en la Comarca Lagunera el crecimiento constante de la siembra de alfalfa que absorbe la mayor parte del recurso del vital líquido poniendo en riesgo la salud de más de un millón de habitantes de la Comarca Lagunera.

Peritos hidráulicos aseguran que anualmente se extraen del subsuelo poco más de 20 millones de metros cúbicos por solo 519 mil metros cúbicos de recarga, siendo éste un total desequilibrio del acuífero de la región lo que provoca la excesiva extracción de las reservas principales del preciado líquido.

El sector agrícola consume el 90 por ciento del total del agua disponible, la industria el 6 por ciento y 4 por ciento el servicio urbano.

Hay documentación desde 1972 en donde se presentaron informes y análisis de la grave sobreexplotación y contaminación de los mantos acuíferos en los municipios de la región en donde también la presencia del arsénico en el agua del subsuelo estaba llegando ya a la población.

Mismos especialistas aseguran que el agua del subsuelo de diversas zonas de la región está afectada por arsénico que rebasa por mucho las normas permisibles y establecidas en el Organización Mundial de la Salud en donde de manera general los mexicanos llevamos tomando agua con arsénico durante más de veinte años el doble de lo permitido de acuerdo a las medidas manejadas por la OMS.

Para la Norma Oficial Mexicana califica de tolerante beber con menos de 5 microgramos de arsénico por litro, sin embargo, en el caso de la Comarca los laguneros están bebiendo a más de 10 microgramos sobre todo en las zonas rurales que menos acceso tienen a la información, así como al agua purificada.

Lo más grave de la situación es que la mancha contaminada va creciendo hacia las partes urbanas de las ciudades en donde a ninguna autoridad le conviene este tipo de información.

Esta situación ha prevalecido en consecuencia de la recurrente sequía presentada en la últimas dos décadas y a la sobre explotación de los mantos.

La única vía para poder evitar que siga expandiéndose éste problema es controlar el gasto del líquido con medidores volumétricos en los alrededores de los 2,500 pozos agrícolas, ya que a la fecha solamente el 20 por ciento de los productores han cumplido con el requerimiento y no se cuenta con conocimiento de aquellos pozos clandestinos que lo único que han generado para las autoridades de bajo mando un ingreso para sus propios bolsillos.

El problema del hidroarsenicismo se conoce en la región desde los años 50´s en que fue hecho un estudio en 22 comunidades, de las cuales ocho fueron del municipio de San Pedro y 11 de Francisco I. Madero del estado de Coahuila ante esta situación el agua de la Comarca Lagunera se está colapsando generando un problema de salud para los laguneros en donde consumen agua contaminada y otros minerales ya sea directa o indirecta en los diferentes productos agropecuarios. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) http://www.intersip.org





" Comentar Imprimir


COMENTARIOS


columnistas

top-add