¿Qué esperar de 2010? Para responder a esta pregunta voy a hacer referencia a frases célebres que nos han guiado a través de los siglos. Empecemos con el escritor francés Honoré de Balzac (1799-1850) quien señaló que “en las grandes crisis, el corazón se rompe o se curte”. Lo que suceda en 2010 en parte dependerá de lo que hemos aprendido no sólo de la crisis que nos aqueja en este momento, sino de las lecciones históricas que deberíamos haber aprendido como nación al celebrarse este año el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución. La forma en que enfrentemos el 2010 dependerá de nuestra capacidad de reconocer nuestros errores no sólo como personas sino como país y tomar los pasos necesarios para no errar de nuevo. ¿El México democrático ha aprendido que hay formas de hacer cambios fundamentales sin recurrir a la violencia? Por el bien de todos quisiera pensar que sí. En esta época de renovación y esperanza yo les pregunto, estimados lectores, ¿qué aprendieron ustedes de esta crisis? La forma en que respondan les dará las pautas de su capacidad de enfrentar los retos no sólo en 2010 sino durante los años por venir. El filósofo español Eugenio Trías (1942-?) comentó que “en esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra”. Por esta razón, por más difícil que venga el 2010 debemos de recibirlo no con resignación, sino con anticipación ya que representa renovación y nuestra capacidad de cambiar y enfrentar retos hoy y el resto de nuestras vidas. Si 1810 fue el año la Independencia y 1910 el inicio de la Revolución, ¿será 2010 el año en que la historia marcará como el año en que México le dio la bienvenida a la modernidad, democracia y equidad para iniciar el proceso de convertirse en un país del primer mundo?
¿Cómo enfrentar los retos de 2010? Curiosamente, es la recomendación de un científico el que voy a subrayar para contestar esta pregunta. El estadounidense Albert Einstein (1879-1955) nos recuerda que en “en los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”. Pero no debemos de recurrir solamente a la imaginación, también creo que a todos nos serviría tomar varios tragos amargos de humildad, citando al filósofo chino Confucio (551 aC-478 aC), quien dijo que “saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber”. Además de imaginación y humildad, nos falta algunos ingredientes más para completar la medicina que nos recomienda la sabiduría milenaria: quehacer y responsabilidad. El escritor británico William Shakespeare (1564-1616) resume esta idea señalando que “el sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho”. Shakespeare nos está diciendo que tenemos que ponernos a trabajar.
Más allá de nuestra capacidad individual, el que México salga adelante dependerá del liderazgo que muestre la clase política, empresarial y los líderes sociales. Un científico alemán, Hermann Keyserling (1880-1946), dijo que “la multitud por sí sola nunca llega a nada si no tiene un líder que la guíe”. Y es que en este México en crisis no sólo se necesitan líderes, se requiere además que sean líderes extraordinarios. Dijo el estadounidense Joel A. Barker que “un líder es alguien que sigues a un lugar al que no irías por ti mismo”. Necesitamos líderes que nos inspiren, que nos movilicen que buscar enfrentar los retos y resolver los problemas. Pero también parte de la responsabilidad de nuestros líderes tiene que responsabilizarse por el futuro ya que “hacen falta líderes para generar más líderes”, dijo Ray Blunt, experto en liderazgo gubernamental. Un líder que supo sobrellevar a su país, ofreciendo “sangre, sudor y lágrimas”, durante una de las crisis más severas que enfrentó Inglaterra, que fue la Segunda Guerra Mundial, fue el premier británico Winston Churchill (1874 –1965), quien dijo que “el precio de la grandeza es la responsabilidad”. Lao Tse, en el siglo IV aC, dijo que “cuando el trabajo de un gran líder concluye, la gente dice: ¡Lo hicimos! Este es un llamado para que no sólo los gobernantes y los empresarios asuman esta responsabilidad, sino que todos pongamos nuestro granito de arena en este 2010.
.(JavaScript must be enabled to view this email address) http://www.liderazgomoderno.com
Analista política
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