Más que nunca, profesor. 

- ¿Aun siendo presidente?.
 
- Sobre todo SIENDO presidente. 

- Un presidente es una persona importante. 

- No UNA, la MÁS importante. Pero va dejando de serlo. 

- Él termina su mandato el primero de diciembre del año entrante. 

- El mandato sí, profesor, pero la importancia la pierde mucho antes. 

- ¿Quiere decir que él ya no manda?. 

- No, sí manda, 
- ¿Y luego?. 

- Ya no importa gran cosa. 

- ¿Por qué?. 

- Porque en el último año es más la inercia de lo realizado antes, que la fuerza que tiene sus decisiones. 

- ¿Qué aquí la cosa no aplica como en el futbol de que “el último minuto también tiene sesenta segundos”?. 

- Pues sí, pero es como ir perdiendo por cinco goles. ¿De qué sirve un minuto más?. 

- Vaya. Pensé que ser presidente duraba seis años. 

- No nos equivoquemos. Felipe va a seguir siendo presidente, pero por ejemplo, el presupuesto ya se aprobó. La agenda diplomática tiene muchas veces eventos que a él ya no le van a tocar. Hay leyes aceptadas que entrarán en vigencia cuando él ya no esté. 

- ¿Y sus colaboradores?. 

- Como las ratas. Sienten que el barco se está yendo a pique y son las primeras en abandonar el barco. 

- Ahora me explico que algunos miembros del gabinete estén renunciando al cargo para tratar de colocarse en alguna diputación o senaduría. 

- O en el equipo de algunos de los que buscan la candidatura. 

- Pero ante las pocas posibilidades que los expertos le dan al PAN, más vale una diputación que la promesa de un puesto en el gabinete SI ACASO gana el PAN. ¿Y Felipe?. 

- Vaya usted a saber. Echeverría quería ser rector de la universidad del tercer mundo, López Portillo quería pintar y dejarse crecer la barba, Miguel de la Madrid se fue al fondo… 
- ¿Del olvido?. 

- Prácticamente. Fue al Fondo de Cultura económica. Salinas se fue a Dublín a seguir grillando contra la economía de México, Zedillo anda dando clases seguramente de lo que no debe hacer un presidente, Fox fundó su centro de estudios en el que cada año lo reprueban en plastilina… 
- ¿Y qué hará Felipe?. ¿A dónde irá?. 

- Pues si se va a donde tantos lo han mandado, no le va a quedar ni el consuelo de una embajada. 
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb