Es cierto, no hay duda de que Coahuila tiene mucho que dar en materia turística, pero igual es verdad que por desgracia esta actividad es golondrino, ya que sólo cuando hace verano, que es igual cuando llegan las temporadas tradicionales y particularmente en la Semana Santa o Mayor, andamos promoviendo lo mucho que nos sobra.

Las tierras coahuiLtlcas son ricas y benditas por cuanto hace a lugares, rincones, veredas, caminos, etc., donde se puede hacer turismo porque contamos con magníficos y extraordinarios lugares apropiados para practicar y ejercer turismo ecológico, extremo como montañismo, así como caza, recorrido a museos, grutas, ríos, lagos, arroyos, balnearios, caminos empedrados en cerros como “Las Noas” en Torreón o “El Pueblo”, en Saltillo.

¿Cuál es nuestra falla?… una promoción constante, continua y ser realistas. Tiene que ser una tarea durante los 365 días del año y no “temporalero” ya que las únicas fechas o temporadas que se sabe y a los coahuilenses nos dan cuenta que tenemos más que otras entidades para pasarla es precisamente en esta época y en las vacaciones escolares de julio y agosto.

Eso no es suficiente, cuando Coahuila tiene mucho que dar y con qué sorprender a propios y visitantes, basta con ver la misma propaganda que divulgan las autoridades respectivas pero que sólo lo hacen, terqueamos, cuando llega el verano o sea, en épocas ex profeso de descanso, convirtiendo a este turismo como golondrino o temporalero.

Si hablamos del Sur de Coahuila hacia el norte, se tiene en La Laguna no sólo el cerro Las Noas, lo mismo diversos museos oficiales o llamados de Gobierno, así como particulares con el auspicio de patronatos de empresas importantes como el de Peñoles con su Museo de los Metales; en la cabecera de Torreón, está el museo del Canal La Perla, el del Ferrocarril, La Revolución, Museo de Antropología e Historia en el Bosque Venustiano Carranza, el río Nazas cuya parte corresponde a Coahuila y en sus alrededores se tienen Las Dunas de Bilbao, Cueva del Tabaco; en San Pedro de las Colonias, se cuenta con varios museos dedicados a la época revolucionaria; no se diga Cuatrociénegas, con sus mundialmente pozas y especies marinas y terrestres únicas en el universo; Lamadrid, clásica provincia con extraordinario microclima; Monclova, con museo Coahuila-Texas; Saltillo capital coahuilense donde son cada vez más los museos y entre ellos los internacionales de El Desierto, de Las Aves, Taurino, Normalismo, etc., su catedral de Santiago con algunas decenas de años de antigüedad; la extraordinaria Sierra de Arteaga, con sus enormes pinos, oyameles, encinos y pinabetes; el río Sabinas, y para la pesca la presa San Martín, así como la Venustiano Carranza; Múzquiz, con su extraordinaria cascada en el área de Santa Rosa de Lima, su antiquísima parroquia, los bosques y grandes arboledas de Boquillas del Carmen, el mismo río Bravo, Piedras Negras, con su bonita y única Plaza de las Culturas; Acuña, con su enorme presa La Amistad y, nos falta espacio para enumerar la vasta lista de lugares turísticos y que son una buena opción para conocer poco de lo mucho que los coahuilenses podemos brindar y dar a conocer a los mismos coahuilenses y visitantes foráneos.

Todo es queriendo hacer las cosas lo que es lo mismo, querer desquitar el sueldo oficial sin necesidad de andar a última hora con visitas precipitadas y de doctor a las diferentes regiones como actualmente se manejan las promociones turísticas que en muchos de los casos se gasta más en viáticos y alimentos por los viajes atropellados de última hora.

Sin tener playas, Coahuila tiene más que dar, todo es cuestión de quererlo hacer y sino pregúntele a los hoteleros y restauranteros, pues se ha encuadrado a los principales municipios de Coahuila, como ciudades de negocios o para hacer negocios, más que por su capital turístico.
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