‘Estamos seguros de que Atanasio habría puesto toda su pasión y entrega en su trabajo’

La carta de Leonardo González Armendáriz sobre su padre, el ya fallecido ministro de la Corte Atanasio González Martínez, de la que publiqué una parte en la columna del sábado anterior y hoy concluyó (“Aprender del pasado”), animó al hijo de otro aspirante al gobierno de Coahuila a escribir sobre el suyo: Óscar Ramírez Mijares, líder de la CNC y dos veces senador. Óscar Ramírez Galán explica por qué su padre no pudo ser candidato, y al hacerlo honra la que fue, sin duda, una de las figuras políticas más prominentes y moralmente más sanas de la Comarca Lagunera y del estado.

Ramírez Mijares, a quien traté en diversas ocasiones, lo mismo que a su hermano Armando, jefe de Redacción de “El Siglo de Torreón” por mucho tiempo, tiene hoy 89 años “y no para”, dice su hijo y tocayo. En otra columna escribiré sobre este político que en su juventud participó en la campaña presidencial de Manuel Ávila Camacho, en 1939. Ahora sigo con la última parte de Aprender del pasado. González Armendáriz, quien radica en la Ciudad de México, dice de su padre:

“Flores Tapia no lo quería. Pensamos que creyó, siendo nuestro padre abogado y el período del gobernador tan cuestionado –recordemos que tuvo que pedir licencia antes de terminar su período–, que podría iniciar algo que lo pusiera en situación delicada. Además, siendo “el Diablo” (José de las Fuentes) secretario general del PRI, desde donde se establecían los requisitos que debían cumplir los candidatos, obviamente hubo alguno que no reunió. Por ello se le impidió registrarse.

“Con Eliseo (Mendoza Berrueto) fue una cosa semejante, estableciéndose como requisito haber tenido un puesto de elección popular, lo cual tampoco le permitió ser candidato. Con Rogelio Montemayor no trató de contender, pues astutamente, en cierta forma, lo orilló a no hacerlo.

“Finalmente, pensó que en 1999 tenía la oportunidad de contender con Enrique Martínez. Sin embargo, nuevamente por razones de requisitos, impuestos por el PRI, no se le permitió. Fue entonces que decidió renunciar al PRI y buscar competir a través de la UDC, que lo invitó a participar. Aquí se planteó una posible alianza de partidos, pues el PT y el PRD también lo apoyaron. El propio PAN buscó entrar en esta alianza, pero por intereses personales, tanto de García Villa que fue el candidato, y luego de Rosendo Villarreal, no se pudo unir a todos los partidos y así tener oportunidad de competir en esas elecciones (de 1999).

Leonardo dice que de haber tenido Atanasio González la posibilidad de gobernar Coahuila “no podríamos decir cuál hubiera sido el resultado de su gestión; de lo que sí estamos seguros es que habría puesto toda su pasión y entrega en su trabajo, buscando mejorar las condiciones de vida de los coahuilenses. Haciéndolo, hubiera provocado, sin duda, la mejoría de nuestro estado. Le reiteramos nuestro aprecio al haber recordado algo de la vida política, en nuestro estado, de nuestro padre”.

Cierro con la reflexión inicial de esta serie, inspirada en uno de los hombres que más se preparó para dirigir al estado, sin lograrlo: “Coahuila ha perdido, a lo largo de su historia, la oportunidad de ser gobernado por mejores hombres”.

.(JavaScript must be enabled to view this email address)
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb