SOLTERA DE UNOS 50 AÑOS, mujer independiente que dejó en algún baúl el sueño del príncipe azul.
IBA Y VENÍA A DIARIO a dejar su esfuerzo en el departamento de lavandería del Hotel Ancira.
LA CALLE GARIBALDI LE VIO abrir la brecha entre los sueños y la supervivencia.
PARA ENTONCES NO ERA MÁS que una mujer encargada de sí misma… en ese afán por construir futuro.
POR DEJAR ALGO PARA LOS tiempos cercanos en que ya no pudiera trabajar.
PERO… ¿QUIÉN PUEDE AHORRAR CUANDO GANA 275 pesos por semana?… ¿quién?
TERE PRIEGO LLEGABA CON AGOBIO de la caminata…
JULIO DE LOS NOVENTAS, CUANDO Monterrey despuntaba entre los líderes del país… del mundo.
ALLÁ…
ALLÁ EN OTROS SITIOS, SER gente de “Dinámica” era tener derecho a carro… casa nueva… ropa de buena hechura…
TODO, AUNQUE FUESES SECRETARIA O trabajador de nivel bajo.
EN MONTERREY FLUÍAN LOS DINEROS.
PERO A TERE LE LLEGÓ tarde la abundancia.
MUJER DE TRES LIBROS POR semestre… de historias y de conocimiento de casi todas las verdades, se consumía junto a las enormes pilas de ropa que entraban en los aparatos.
“SI HUBIERA NACIDO 20 AÑOS después, no me hubieras conocido en esta vecindad”…
SÍ, FRENTE A LA MANCHESTER… aquella vecindad de rentas congeladas en donde ella pagaba 300 pesos al mes.
CON UN BAÑO PARA TODOS…
ASÍ LO FLETABA TERE PRIEGO, con la grandeza de alguien que se sabe superior en intelecto, pero igual en fuerzas materiales.
UNAS QUESADILLAS… FRIJOLES… AGUA DE sabor en polvo…
UNA COMIDA EN CASA A toda prisa y luego salir de nuevo, no sin antes mencionar que el mítico “señor Mancha” era muy estricto…
SE IBA CON AQUEL ANDAR de las mujeres hechas de madera buena…
ALTA ELLA… ENSORTIJADO EL PELO, que recordaba algún origen en la costa.
CON ELLA LLEGARON TODOS LOS sobrinos que pretendieron levantar cabeza en la sultana… allí se hicieron grandes o volvieron derrotados.
LOS TRIUNFANTES SE VOLVIERON HUMO…
“NUNCA MÁS VOLVIERON, NI PARA decir gracias”…
INQUEBRANTABLE CONDICIÓN HUMANA, QUE NOS lleva a evadir la gratitud como si fuera un virus capaz de aniquilarlos.
“Y TÚ VAS A TERMINAR igual”, dijo antes de sorber del vaso…
TERE PRIEGO SIEMPRE DEJABA UNA idea, una palabra…
“PERO QUÉ LE VAMOS A hacer, a mí también me dieron la mano cuando vine, igual se me olvidó agradecerle a mi benefactora tía”.
DE ÉSTO… “DE ÉSTO”, INSISTIÓ, “está hecho Monterrey, de gente buena que tiende la mano y de gente malagradecida que recibe todo y se le olvida dar las gracias”.
DE ESO…
DE ESO ESTÁ LLENO…
DE ESO SE HAN FORMADO las grandes historias de mi lindo Monterrey.
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