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Juan Latapí
Juan Latapí
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21 Agosto 2016 03:10:32
The Washington Post publicó una nota
CON ESTE TÍTULO EL JUEVES pasado el diario norteamericano The Washington Post publicó una nota en la que señala que “ante la ausencia de medallas, Castillo ha robado los titulares”.

HOY TERMINAN –POR FIN- los juegos olímpicos con el desastre deportivo de México, pero con un escandaloso triunfo de la soberbia y desplantes del titular de la Conade. Es la derrota del esfuerzo y el trabajo a manos de la indolencia.

CASTILLO ES AHORA EL blanco de todas las críticas y señalamientos habidos y por haber como el único responsable de este fracaso deportivo; es acusado por pasearse con su novia y por ser despilfarrador. Pero no es del todo así.

EL DIRECTIVO DE LA Conade podrá ser prepotente, soberbio y opaco; es más, un inútil, pero los puestos que ha ocupado los debe a su amistad con el presidente y no a su capacidad ni al mérito.

SIN EMBARGO, EN ESTE caso como en muchos otros, no es responsabilidad de una sola persona sino de todo un sistema del que todos formamos parte y del cual, mientras nos beneficiemos, no decimos nada; pero cuando se afectan nuestros intereses particulares entonces sí vociferamos, gritamos y linchamos a quien sea en las redes sociales, sin dejar títere con cabeza.

TENER AMISTADES poderosas y conocidos influyentes resulta indispensable para poder ascender en la escala social y laboral.

SABEMOS QUE VARIOS integrantes del primer círculo gubernamental están ahí únicamente por su amistad con el primer mandatario.

Y no sólo ahí, sino también en los gobiernos estatales, municipales y en una buena cantidad de instituciones y de empresas privadas.

COMO MUESTRA BASTA ver el ridículo olímpico del titular de la SEP con su terrible falta de oficio político ante al serio problema del magisterio. Sus contradicciones y verdades a medias, en vez de ayudar a solucionar el conflicto, sólo han conseguido embrollarlo. Su principal mérito es ser amigo de su jefe.

ES EL INFLUYENTISMO que triunfa sobre el mérito y el esfuerzo; es el triunfo de la pasión sobre la razón. Es la toma del poder por los improvisados, por los todólogos: aprendices de todo maestros de nada.

IMPROVISADOS Y todólogos que ocupan cargos –en cualquier ámbito- por amiguismo, que buscan romper en tiempo récord las marcas de enriquecimiento explicable.

IMPROVISADOS QUE ocupan importantes secretarías de Estado que no saben ni pueden mantener el estado de derecho; funcionarios que no pueden y ni les importa cumplir su palabra para bajar el precio de las gasolinas; autoridades que se ensañan con los pequeños contribuyentes mientras benefician a las grandes corporaciones.

FRENTE A LA INSEGURIDAD las autoridades estatales prefieren publicitar cifras alegres que contradicen la realidad. Lo mismo sucede ante el terrible caso de los desparecidos. Difícilmente llegaremos a escuchar algún día a las autoridades reconocer que fracasaron y que se equivocaron al nombrar a tal o cual funcionario.

YA NADIE DUDA que nuestros diputados ocupan una curul, no por sus méritos, capacidad o experiencia, sino por amiguismo, compadrazgo y complicidades nada transparentes; incluyendo a los plurinominales.

IMPROVISADOS SON los líderes sindicales incondicionales a los intereses de sus patrones que los patrocinan y recompensan. Improvisados son los funcionarios de Monclova responsables de la planeación urbana que prefieren construir un inútil y costoso rallador –monumento al mal gusto- en vez de planificar a futuro. Basta ver cómo el caos vial que ocasionó la contingencia de AHMSA esta semana exhibió su aldeanismo.

LA SOBERBIA LOS HA cegado, y lo que es peor, como sociedad hemos permitido el empoderamiento de todos esos todólogos improvisados.

SEGUIMOS VIVIENDO EN la tierra de los ciegos donde cualquier tuerto es rey, donde vale más tener conocidos que conocimientos.

Donde los gobernantes rehuyen al debate, donde la soberbia ya no los deja ver ni escuchar. POR ESO, SI NI AL deporte atienden, mucho menos a la educación.

ANTE EL DESASTRE deportivo del país perdemos todos. Pierden los atletas que dedicaron tiempo, esfuerzo y que a cambio no recibieron el apoyo necesario; hasta tuvieron que botear. Perdemos los aficionados al no poder compartir y disfrutar el triunfo de los connacionales. Pero sobre todo perdemos como país ante un fracaso más de la ya larga lista de los “ya merito”, ocasionado por un grupo de funcionarios soberbios que sólo ven por ellos mismos.

NO EN BALDE DICE Martín Moreno que la soberbia es el pecado de los estúpidos.

PERO AÚN ASÍ NO se ha dicho la última palabra. Según Fernando Savater la soberbia es debilidad y la humildad es fuerza. Porque al humilde le apoya todo el mundo, mientras que el soberbio está completamente solo, desfondado por su nada. Puede ser inteligente, pero no sabio; puede ser astuto, diabólicamente astuto quizá, pero sus caídas suelen transformarse en tragedias que no pueden superar en sus vidas.

EJEMPLOS SOBRAN y abundan para donde volteemos.

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