QUERIDA ABBY: Me conmovió profundamente la carta de “Harta en Fort Myers, Fla”, con relación a la niña afectada por la bulimia de su madre. Los niños en la escuela la insultan y también su
madre.

Los trastornos alimenticios son enfermedades que afectan a todos los segmentos de la sociedad. Puede afectar no sólo al cuerpo, sino también a la mente y el tratamiento apropiado es necesario.

Abby, me gustaría invitar a sus lectores para que se pongan en contacto con la Asociación Nacional de Anorexia Nerviosa y Trastornos Asociados (ANAD) para referencias y recursos gratis. A través de nuestra línea y respuesta a las preguntas de correo y correos electrónicos, ANAD proporciona orientación a miles de anoréxicos, bulímicos, comedores compulsivos, sus familias y también la comunidad de cuidado de la salud en todas partes del globo. Nuestra lista de referencias incluyen más de 1,500 terapeutas y programas de pacientes internos y externos en los Estados Unidos, Canadá y varios otros países, incluyendo Gran Bretaña, Alemania, Australia, Nueva Zelanda, Francia, Italia, España, México, Colombia y más. PRESIDENTA ANAD.

QUERIDA PRESIDENTA: Gracias por la información. Después de que publiqué la carta de “Harta”, recibí cientos de cartas de lectores de ambos sexos haciendo preguntas acerca de los trastornos alimenticios. ANAD puede ser contactada por teléfono: (847) 831-3438; fax: (847) 433-4632 el sitio Web: http://www.anad.org.


QUERIDA ABBY: Me gustaría comentar sobre la carta de “Harta”, la niña de 13 años cuya madre es bulímica y que es ridiculizada en la escuela por otros niños porque está demasiado gorda.

Yo estudié para maestra en otro país. Nuestro maestro de sicología nos explicó que, ya que los padres no pueden estar presentes en la escuela para proteger a sus hijos, es por lo tanto responsabilidad de los maestros y el director proteger a los alumnos del abuso físico y emocional por otros estudiantes. Yo soy una de muchos educadores que creen que es la responsabilidad del padre corregir a sus hijos y enseñarles la conducta social apropiada. Eso dicho, así es como manejé mi responsabilidad:
Cada año el primer día de escuela presento las reglas de conducta en mi clase a los nuevos alumnos. Espero que todos se porten bien y se respeten unos a otros.

Sé muy bien que a algunos niños les gusta insultar y lastimar los sentimientos de otros niños, pero yo no tolero esta clase de comportamiento. Espero que la carta de esa niña cause que algunas personas piensen y cambien las políticas de disciplina que existen en muchas escuelas y espero que otros maestros y directores considerados sigan las instrucciones de mi maestro de sicología e impidan que alumnos abusivos les hagan daño a alumnos indefensos. MAESTRA JUBILADA.

QUERIDA MAESTRA: Si hubiera más maestras como usted, no recibiría cientos de cartas desgarradoras que recibo de los alumnos que son humillados, intimidados y ridiculizados por sus compañeros de clase.