Oiga, pero eso… es un delito.

- No. es una unidad de canje.

- ¿Cómo? Es como falsificar billetes.

- No profesor. No nos confundamos.

- Esos… ¿cómo se llaman?.

- Túmines. Túmin, en totonaca significa dinero.

- Ahí está. El único que puede imprimir algo semejante al dinero es el Gobierno.

- Sí, pero otros, claro, poderosos, dueños de grandes empresas trasnacionales, de ésas cuyas utilidades se van fuera de México, sí pueden traficar con “dinero electrónico”, ¿verdad?.

- Tienen un permiso oficial.

- Ah, vaya. Ahora resulta que los que manejan cifras, o sea dinero virtual, que también evitan el pago de impuestos, pueden hacerlo siempre y cuando sean extranjeros o vendepatrias y tengan
permiso de nuestro Gobierno. Y nuestros indígenas que encuentran un modo de atenuar su problema económico, sí son delincuentes. Qué poca madre.

- Ah, caray. Pocas veces lo veo tan alterado.

- Porque cansa, fatiga y extenúa la incapacidad o la estupidez de nuestro Gobierno federal y de los demás gobiernos.

- ¿Por qué?.

- Porque son incapaces y estúpidos.

- Sí, eso yo también lo sé. Todos lo sabemos.

- Sí y nada más los que se benefician de esa situación se hacen los desentendidos.

- Pero acláreme. ¿Qué es lo que está sucediendo?

- Resulta que el gobierno federal prometió respetar usos y costumbres de nuestros pueblos.

- ¿Y eso qué tiene que ver?.

- El trueque forma parte de los usos y costumbres.

- Es verdad.

- Todo empieza porque en el pueblo indígena del estado de Veracruz, para contrarrestar la falta de dinero de la población, decidieron hacer unos BONOS llamados TÚMINES. Al hacer sus
trueques, en lugar de anotar en una libretita lo que se da por lo que se obtiene, decidieron imprimir estos bonos y ahora circulan entre la población como elemento de cambio.

- Pero dice hacienda que con eso no se pagan impuestos.

- Pues resulta que en Hacienda queda claro que las idioteces que se hacían no eran sólo culpa de Ernesto Cordero, porque ahora que él no está, las siguen haciendo. ¿Cuándo el trueque ha
pagado impuestos?.

- Otro que está en contra de ellos es el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens.

- Claro. El gordo ése ha de querer la presidencia del Fondo Monetario Intertribal. Profesor: Un pueblo ha encontrado una manera de satisfacer sus necesidades y el Gobierno en lugar de
aceptarlo, porque ésa es una labor que se debiera estar desarrollando, decide criminalizarlos. ¿Le parece razonable?.