Dice la historia, según las creencias y tradiciones cristianas, que Adán y Eva fueron los primeros habitantes de este sufrido planeta y que andaban para allá y para acá en el Paraíso Terrenal sin necesidad de pasaporte alguno, cosa que hasta la fecha se conserva (al menos teóricamente) en México como un derecho constitucional. Pero además ¡andaban desnudos!

Pues sí. El Sr. Adán y su Sra. andaban muy bien, luciendo espléndidos su desnudez, hasta que un día Dios Padre les dijo que podían hacer todo menos comer de cierta fruta; parece que no se especifica que fuera precisamente una manzana. El hecho es que ellos desobedecieron la orden, y sufrieron las consecuencias: Tuvieron varios castigos, entre ellos que sintieron vergüenza de andar en Cuernavaca (encueraditos, pues) y entonces se taparon lo más necesario con hojas de parra.

Una parra es una vid y una vid joven es un sarmiento. (Ahí vamos, no se me despegue) El sarmiento es un pámpano, así se le llama también. Entonces si volvemos con Adán y Eva los encontramos apenadísimos con el asunto de su encueradez (esa palabra la acabo de inventar) y entonces buscaron una vid para cortarle hojas y con ellas taparse por lo menos el “ándale” y el “újule” que era lo que más vergüenza les daba enseñar.

Total que se tapaban aquello con un pámpano, porque si se lo quitaban entonces se veían “despampanantes” que es el participio activo del verbo despampanar.

Oiga, pero ¿existe ese verbo despampanar? Por supuesto que sí, y si no me lo cree búsquelo ahora mismo en el Diccionario de la Lengua Española y verá que significa “desconcertar, dejar atónito a alguien” y también “quitar los pámpanos a las vides para que no se hagan demasiado frondosas”, porque es un vicio que frecuentemente se da en los viñedos y luego las viciosas vides se dedican demasiado a hacer hojas en lugar de dedicarse más a hacer uvas que es lo que el viticultor espera de ellas.

Pues así llegamos al origen del adjetivo “despampanante” que es el que le aplicamos casi siempre a una muchacha que también tiene el vicio “de ser demasiado frondosa” aunque no por abundancia de hojas sino por la prominencia de ciertas partes “boludas” de su anatomía, como es el caso de una vecina que teníamos y que se llamaba Orfelinda pero a la que apodábamos Pomposita, prefiero no decir por qué, aunque ya usted se lo podrá haber imaginado.

Aclaro –por si acaso hiciera falta- que la prominencia es algo que sobresale, o sea, como lo define el diccionario- es “la elevación de algo sobre lo que está alrededor o cerca de ello”.


Consultorio Verbal


PREGUNTA DEL PÚBLICO: Juan J. Zarzar quiere saber por qué en algunos anuncios mencionan un teléfono para llamar al D.F. y luego otro según dicen para “el interior de la República” ¿qué no son ellos los que están en el interior? pregunta finalmente Zarzar.

RESPUESTA. No se están refiriendo a un interior geográfico. En el diccionario, la palabra “interior” trae varios significados y uno de ellos es “lo que se refiere a toda la nación”.

1.- AHORA LE PREGUNTO. Una mosca es un insecto, un mosquete es una arma ¿y una mosqueta qué es?

a.- Una avispa
b.- Una vasija
c.- Un rosal
d.- Una especie de rata

2.- TAMBIÉN LE PREGUNTO. De acuerdo con las raíces de la palabra ¿qué es un asterisco?

“PALABRAS Y CASCABELEOS”, así se titula el nuevo libro de Ricardo Espinosa. Será un magnífico regalo. Quien lo tenga lo va a disfrutar enormemente. Éste y los libros anteriores de este autor, usted los puede conseguir a precios muy accesibles. Solicite información a .(JavaScript must be enabled to view this email address) o al tel (0181) 8148 8141 de Monterrey, N.L. , Le dirán títulos, precios y la manera de hacer el pedido. Se los pueden enviar a cualquier ciudad del País


1.- RESPUESTA c.- Según el diccionario, la mosqueta es un rosal de flores blancas y pequeñas.

2.- RESPUESTA El asterisco es un signo ortográfico cuyo nombre viene del griego asteriskós que significa “estrellita”.

Nos vamos con una frase de lavandería: No es lo mismo tender a subir, que subir a tender ¿cómo dijo? Hasta mañana.