A VECES NOS DESPERTAMOS ACOMPAÑADOS POR la sensación de sabernos rodeados de inseguridad, no solamente la que se presenta tras las puertas del hogar, sino de todo tipo: económica, laboral, hasta en las relaciones.

ES EN ESE MOMENTO QUE nos percatamos que incertidumbre es lo único seguro que hay, y nos vemos obligados a preguntarnos cuándo terminará este suplicio, este recorrer a oscuras un camino que no ofrece otra dirección más que seguir andando hasta que la voluntad lo permita. ¿Cuándo terminará la duda, el temor y la incertidumbre? La respuesta es simple y clara: nunca.

EL DESEO DE ASEGURARSE PARA el futuro va más allá de la compra de seguros o propiedades; está presente en la búsqueda de métodos para conocer el futuro, siempre tan socorridos, en los ritos de buena suerte, en la espera de señales sobrenaturales que nos provean alguna indicación.

PERO MÁS QUE NADA, ESTÁ cimentada en el temor de no saber si lo que hacemos en el presente tendrá una repercusión positiva en el futuro, o aún peor, no causará impacto alguno.

STEVE JOBS, EL FUNDADOR DE la compañía Apple, es bien conocido en el mundo empresarial como un hombre de visión y adelantado a su época, por lo que cuesta creer que hasta él se vio envuelto en las redes del miedo al futuro; sin embargo, durante un discurso para los graduados de una importante universidad confesó haber sentido temor ante el futuro.

Para entender bien su dilema, tenemos que entender antes el contexto: él proviene de una familia de clase trabajadora que invirtió gran parte de sus ahorros en su educación universitaria. No obstante la presión que sentía de completar sus estudios universitarios, a unos meses de haber entrado tuvo que desertar y entrar solamente a las clases que le interesaban como oyente.

Fue en ese momento cuando las dudas y el temor comenzaron a hacer mella en su mente: ¿qué le esperaría a futuro?, ¿qué provocaría su decisión en 5, 10, ó 20 años más? LA SEGUNDA DECISIÓN QUE TOMÓ fue que, ya que ahora era oyente en la universidad, y por tanto podía entrar sólo a las clases que él quisiera y no a las obligatorias, aprovecharía la oportunidad y estudiaría solamente las cosas que le interesaran.

DECIDIÓ ENTONCES TOMAR UN CURSO de caligrafía, lo cual no parecía tener ningún fin práctico puesto que él estaba interesado en la tecnología y en las computadoras.
Pero su instinto le decía que debía aprovechar ese curso.

HAN PASADO DÉCADAS DESDE QUE tomó estas decisiones, y aunque en ese tiempo sufrió temor ante la perspectiva del futuro, hoy día no tiene absolutamente nada de qué arrepentirse: es fundador de una de las compañías de computación más importantes del mundo, fundador además de la compañía de animación Pixar, autora de películas como “Toy Story” y “WALL-E”, y una de las voces líderes de la tecnología moderna.

Y POR CIERTO, EL CURSO de caligrafía también intervino en su éxito: su compañía se convirtió en la primera que introdujo tipos de letras variadas y bellas en las computadoras, algo que probablemente no hubiera pasado de no haber escuchado sus instintos, y por tanto, no haber entrado a estudiar algo tan alejado de su campo como lo es la caligrafía.

EN SÍNTESIS, SU DISCURSO PARA los graduados fue muy claro: a veces nos sentimos perdidos, que nada tiene sentido y no hay un faro que nos brinde luz en las tinieblas; pero hay un camino, y aunque no lo veamos ahora, en el futuro lo entenderemos uniendo los puntos de nuestras acciones pasadas.

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