Continuando con la semblanza de Vito Alessio Robles, según la visión del Lic. Salvador Azuela en su trabajo “El ciudadano Vito Alessio Robles”, en enero de 1924, cuando se desempeñaba como senador por Coahuila, tuvo aquella actuación parlamentaria, equiparable a la de Belisario Domínguez.

Amenazados los senadores de la República, que se oponían a los convenios de Bucareli que los juzgaban inconvenientes para el interés nacional por el Partido Laborista, se consuma el asesinato de don Francisco Field Jurado. En la tribuna del Senado, con entereza excepcional, reclamó enérgicamente el castigo de los responsables.

Don Vito, periodista y parlamentario, no renunció a su personalidad combativa. Partió como ministro plenipotenciario a Suecia.

Retornando a la lucha política en 1927 y 1928. Se presentó como candidato anntirreeleccionista a la gubernatura de Coahuila, fracasando en su intento.

Desterrado en los Estados Unidos, se dedicó en la biblioteca de la Universidad de Austin al estudio de documentos históricos, sobre todo de los que se referían a las provincias internas de oriente y a Francisco de Urdiñola.

Acumuló entonces materiales para escribir libros de obligada consulta, en que el historiador cobra cuerpo cabalmente. Regresó como catedrático a la Escuela Nacional Preparatoria y a la Facultad de Filosofía y Letras de la ciudad de México. Fue miembro fundador del Seminario de Cultura Mexicana, recorrió la provincia en misiones fecundas.

Amó profundamente a su ciudad de mito y de leyenda: a Saltillo. Perteneció a la primera generación romántica de revolucionarios y pensó y soñó abrir posibilidades cívicas al pueblo mexicano.

La historia no era para él un museo poblado de reliquias polvorientas; no era un panteón con lápidas y losas funerarias, era una ciudad con sus foros y sus comicios, sus debates, sus tribunos y sus partidos.

Fue un ciudadano ejemplar, fue un cronista que escribió muchas páginas de sus libros como lo hizo Bernal Díaz del Castillo, con tinta empapada en la propia sangre. Manejó con la misma dignidad la pluma y la espada, que sirvió con denuedo en las armas y en las letras.

Con Vito Alessio Robles, el más importante historiador que ha tenido Coahuila, parece que soplan sobre nuestras frentes las alas de la historia.