Pues, ¿qué le hicieron?

- Dice que lo difamaron. Pretende cobrar por daños y perjuicios causados a su honra.

- Oiga pues no creo que salga muy caro.

- ¿No?

- Pues no. Si usted tuviera un carro viejo, desbielado, con las cuatro llantas ponchadas, los cristales rotos, las flechas torcidas y los asientos destripados y alguien
le diera un golpe, ¿cuánto podría pedir como reparación del daño?

- Pues nada. ¿Cuál daño?

- Igual está él. ¿Cuál honra?

- Bueno, él quiere cobrar por daños por difamación.

- Yo la primera declaración que recuerdo de él, fue aquel aciago día 2 de julio cuando Ernesto Zedillo anunció la derrota del PRI a manos de Vicente Fox. El Partido
Verde Ecologista había ido en coalición y algo esperaba que le tocara.

- Ya sé lo que usted va a mencionar. Lo dijo en televisión.

- Cierto. Y la frase fue: “Sin alternancia no hay democracia”, sin ponerse a pensar, algo que nunca hace, que si el pueblo vota siempre por el mismo partido, se está
ejerciendo la democracia y no forzosamente debe haber alternancia.

- O sea que si alguien le dice imbécil o irrazonable, habrá razón.

- Por lo tanto no podría alegar difamación. Y por otra parte, habría qué recordar que en una asamblea de su partido, fue desconocido por los militantes y él a su vez
expulsó a los disidentes, por lo que se le puede decir, sin mengua de su honor, que es un tramposo, abusivo y arbitrario.

- ¿Y recuerda cuando pidió dos millones de pesos por avalar un complejo turístico que traería destrozos a una zona ecológica?

- Para que vea usted que además se le puede llamar corrupto y ladrón sin que su honor quede en entredicho.

- Entonces, ¿qué alega?

- Jorge Emilio González Martínez, alias “el niño verde”, está molesto porque una chica búlgara se arrojó desde el balcón de un condominio en “torre emerald de
Cancún” y se mencionó que ese departamento es del muchachito éste.

- ¿Eso le molestó?

- Hombre. Él puede engañar, decir estupideces, lucrar con el equilibrio ecológico, pasarse por debajo del arco del triunfo las decisiones de los miembros del partido
ecologista, pero que se diga que tiene un departamento en un sitio de lujo, eso no.

- Claro. No vaya a creer la gente que es un corrupto.

- Pues se molestó y mostró documentos en los que se establece que la propietaria del departamento aludido es la señora Elizabeth Díaz Ortiz.

- ¿Y es verdad?

- Posiblemente, pero tal señora es la esposa del ex secretario del “niño” enlamado, así que… Y además los arreglos del arrendamiento del departamento los hizo él,
personalmente con los inquilinos y no la supuesta dueña.

- Pobre muchacho. Le están haciendo pedazos la honra. Tan honrado él.





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